Google espía tu correo para combatir a la pornografía infantil

Google espía tu correo para combatir a la pornografía infantil

Un caso en Texas hizo evidente que la empresa monitorea el contenido de los mensajes de correo de sus usuarios.

Con respecto a este tema, hasta ahora tenemos claros un par de aspectos. Por un lado, sabemos con certeza desde abril que Google escanea el contenido de los mensajes de correo de sus usuarios. También podemos estar de acuerdo en que la pornografía infantil es una conducta repugnante.

Partiendo de ahí, una de las conclusiones naturales sería aceptar de buena gana que esta empresa –o cualquier otra– revise el contenido de las comunicaciones de sus usuarios –no solo con fines publicitarios– y, en caso de encontrar contenido relacionado con pornografía infantil, dé aviso a las autoridades. Esto coincide con las políticas de Google que, en torno a este tema, son muy claras:

Google tiene una política de tolerancia cero en contra de imágenes de abuso sexual infantil. Si nos damos cuenta de dicho contenido, lo reportaremos a las autoridades competentes y podremos tomar medidas disciplinarias, incluyendo la terminación, en contra de las cuentas de Google de los involucrados.

En este contexto, no sorprende el caso de un empleado de un restaurante ubicado en Texas, John Henry Skillern, quien es sospechoso de pornografía infantil. Este hombre fue arrestado luego de que Google informara al Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (National Center for Missing and Exploited Children, NCMEC), de acuerdo con AFP.

Lo que puede parecer un acierto para las autoridades, abre –nuevamente– la polémica en torno al papel de los intermediarios en Internet, que cada vez se asemejan más a policías privados de la red de redes. Este tipo de casos nos recuerdan el grado de intromisión que tienen los ISP y algunas empresas como Google sobre las comunicaciones “privadas” de sus usuarios.

Sin embargo, vale la pena tomar en cuenta que si la industria ha rebasado los límites que podrían ser considerados como aceptables, en parte se debe a que algunos ordenamientos legales así lo establecen. Por eso es importante reflexionar un poco antes de pedir que la unión del Estado y las empresas tecnológicas se conviertan en monitores de todo lo que hacemos en Internet.