¿Por qué hay más luz en el Universo de la que debería?

¿Por qué hay más luz en el Universo de la que debería?

La mejora de instrumentos de medición nos enseña lo brillante del universo.

Después de cientos de años de mejora continua, avances y experimentación, hemos llegado a un punto donde podemos decir que tenemos instrumentos científicos bastante precisos. Termómetros de láser, telescopios de jardín extremadamente poderosos, incluso celulares cuyo poder de procesamiento es superior al del ordenador que nos llevó a la Luna.

Es hermoso, pocas cosas son más divertidas que pasar un sábado completo midiendo la temperatura de un montón de cosas con una láser.

La mejora constante en los instrumentos ha traído una consecuencia, que no es negativo per se, pero sí ha cambiado la percepción de muchas cosas: mejores instrumentos implican una reducción en el error experimental. Esto ocasionalmente lleva a cambios inesperados en teorías o a presentar problemas que nadie había pensado antes porque no había la capacidad suficiente para percibirlo.

Justo esto es lo que pasó con el Instituto Carnegie de Washington en Pasadena y la radación UV. Durante el último censo de objetos que emiten radiación UV se dieron cuenta de que el Universo es más brillante de lo que las mediciones sugieren que debería de ser. Y no es una pequeña cantidad que se pueda achacar a un error de medición, lo que encontraron es que la relación entre gas ionizado, un efecto secundario de la emisión de rayos UV, es de 5 a 1 contra la cantidad de fuentes de luz UV.

Esto es un efecto interesante del universo por si mismo, pero cuando se extiende el modelo matemático a los inicios del universo resulta que la relación era de 1:1 La pregunta para continuar el estudio, y donde cambia todo, es ¿qué es lo que causó este cambio en la relación? Tal vez sea materia oscura, uno de los chivos expiatorios preferidos de los físicos. En ese caso sería un descubrimiento particularmente interesante. Pero podemos especular un poco más, ¿no?

Tal vez lo que se ha medido es un nuevo “objeto oscuro” que reacciona emitiendo luz UV pero es imposible de percibir. Y es, precisamente por eso, que el problema del brillo del universo pinta para convertirse en nuevo tema importante de investigación.