Neurocientíficos cuestionan megaproyecto de simulación del cerebro humano

Neurocientíficos cuestionan megaproyecto de simulación del cerebro humano

El proyecto europeo, Human Brain Project, de simulación completa del cerebro será un fracaso, según 180 neurólogos.

Más de 180 neurocientíficos firmaron una carta abierta a la Comisión Europea instándola a reconsiderar los objetivos técnicos y alcances de uno de los proyectos de mapeo del cerebro más grandes del mundo: Human Brain Project, Proyecto Cerebro Humano (HBP). Los científicos predicen que lo más probable es que fracase.

La Unión Europea acordó el año pasado la inversión de más de 1000 millones de euros en el Human Brain Project, (HBP), un trabajo sostenido de 10 años que involucra a decenas de instituciones de investigación para crear una simulación del cerebro humano y comprender a cabalidad cómo funciona el cerebro humano, según lo ambiciona el proyecto.

Para lograrlo, el proyecto espera contar con los más poderosos supercomputadores que se irán desarrollando a lo largo de la próxima década.

Sin embargo, según una carta publicada por científicos disidentes, el proyecto está condenado por la gestión opaca y el planteamiento de objetivos considerados inverosímiles por un amplio número de neurólogos.

“Creemos que el HBP no es un proyecto bien concebido ni implementado y que está mal adaptado como para ser la pieza central de la neurociencia europea”, dice la carta.

El cerebro es tan enormemente complejo, que cuenta con cerca de 100 mil millones de neuronas y trillones de conexiones, que hay poco consenso sobre cómo estudiarlo.

El proyecto HBP ha sido particularmente polémico porque hace hincapié en realizar una cartografía a gran escala del cerebro con simulaciones vía superordenador, dejando de lado la investigación tradicional de laboratorio a pequeña escala.

Objetivo central del proyecto, según su sitio web, es “construir una nueva infraestructura de tecnología de la información informática para ser utilizada en neurociencia.”

Video de presentación del proyecto HBP

Los firmantes de la carta, incluyendo los neurocientíficos de la Universidad de Oxford y el Instituto Pasteur (Francia), tienen la intención de boicotear los 50 millones de euros al año, destinado a becas de investigación en neurociencias vinculadas a este proyecto europeo.

“¿Por qué un proyecto de tecnología de la información debe determinar la financiación de un proyecto en neurociencia? El HBP no es un proyecto que fue planeado por la comunidad de neurociencias. Dicen que van a simular el cerebro, pero pienso que nadie les cree eso.”, dice Zachary Mainen, investigador en el Champalimaud Centre for the Unknown, en Portugal.

Los neurocientíficos esperan influir en la revisión del proyecto por parte de los funcionarios europeos, a fines de agosto o inicios de septiembre.

El HBP es dirigido por Henry Markram, neurocientífico de la École Polytechnique Fédérale de Lausanne, en Suiza, quien responde a quienes lo cuestionan, diciendo que “están molestos porque se trata de un cambio de paradigma que amenaza su forma tradicional de trabajar.”

Según Markram, dentro de 2 años, el HBP lanzará la primera fase de su plataforma tecnológica, que permitirá a cualquier científico aportar datos y realizar simulaciones.

Esto llevará a la neurociencia a trabajar a la velocidad de investigación de otras disciplinas, como la astrofísica o la climatología, donde los científicos utilizan simulaciones por todo el tiempo.

“No puedes cuantificar todo en el Universo, pero puedes simularlo. Tampoco puedes cuantificar todo el cerebro, así que vamos a tener que predecir mucho sobre él.”, dice Markram.

Ese enfoque de simular por ordenador es lo que más se critica. Konrad Kording, neurocientífico de la Universidad de Northwestern, dice que es demasiado pronto para invertir mucho dinero en modelos computacionales a gran escala del cerebro. “El proyecto HBP es prematuro; no tenemos los datos necesarios; no sabemos lo que tenemos que simular; y no sabemos cómo piensa, computacionalmente hablando, el cerebro. Y, sin embargo, el HBP se centra en simulaciones a escala masiva, que en la actualidad son útiles “, dice Kording.

Markram, sin embargo, se apega a su convicción de que los científicos necesitan modelos por computadora, y no sólo más datos.

Ya se gasta 7000 millones dólares al año, a nivel mundial, en la investigación en neurociencias, y sin embargo, se produce poco beneficio para la sociedad, y nadie tiene tiempo tampoco, para leer los 100 mil artículos científicos publicados sobre el cerebro cada año.

La crisis de la neurociencia consiste, según Markram, en que se generan muchos datos de las investigaciones, pero no existe un plan para manejarlos. El nuevo paradigma consiste en compartir los datos e integrarlos. Con eso, se pueden realizar experimentos imposibles de hacer en laboratorio.