Nace una luna de los anillos de Saturno

Nace una luna de los anillos de Saturno

404 años después de su descubrimiento los anillos de Saturno le siguen en que pensar a los científicos.

Hay dos cosas qué son particularmente famosas de Saturno, sus anillos y sus lunas. Saturno tiene la sorprendente cantidad de 62 lunas y nueve anillos continuos (y tres discontinuos), compuestos de partículas de hielo, piedras y polvo. Es, también, el único planeta que tiene anillos visibles desde la Tierra. Estas son sólo algunas de las razones por las que este gigante gaseoso ha cautivado la atención de la humanidad desde que Galileo observó sus anillos en 1610.

Ahora Carl Murray la Universidad de Londres ha hecho un descubrimiento “casi accidental” que unifica estos dos temas: una nueva luna está naciendo de los Anillos de Saturno.

Murray notó que había un punto brillante de más de 1000 kilómetros de largo en el anillo “A”, el anillo exterior, mientras examinaba fotos recién enviadas por la Sonda Cassini.

En el artículo publicado en Icarus, Murray propone que la nueva luna tiene un diámetro de menos de 1 kilómetro y por eso es imposible de detectar directamente, pero un impacto habría causado el brillo que se percibe en la fotografía. Un par de científicos independientes a la investigación han validado el descubrimiento y ahora viene lo interesante, ¿sobrevivirá la nueva luna?

El anillo A recibe la influencia de la luna Janus, lo que permite que las partículas del anillo se comiencen a agrupar y, eventualmente, tengan su propia gravedad y atraigan más partículas.  Y ese es, precisamente, el problema que enfrenta la nueva luna. El principal material del que están compuestos los anillos es hielo, por lo que es natural asumir que la luna esta hecha de hielo y una que otra piedra y partículas de polvo. Eso hace que su existencia esté condicionada por su habilidad para resistir los impactos de cuerpos extraños a altas velocidades, y es bien sabido que el hielo no es un material famoso por su resistencia a los impactos.

Habrá que esperar para saber si la luna resiste lo suficiente para ganarse un nombre y compartir un lugar en la literatura científica como las demás lunas, que incluyen una luna masiva conocida como “Titán” y una pequeña cuyo tamaño es el mismo que el Titanic.