Investigadores de Cambridge desarrollan material invisible con nanopartículas de oro

Investigadores de Cambridge desarrollan material invisible con nanopartículas de oro

Una aplicación nanotecnológica que puede refractar la luz en sentido contrario o cambiar lo que se ve.

La mayoría de las investigaciones que tratan sobre la creación de materiales invisibles o capaces de camuflar objetos con un cierto grado de invisibilidad resultan basarse en la nanotecnología para la creación de metamateriales: aquellos que no existen de forma natural.

Un nuevo método desarrollado por investigadores de la Universidad de Cambridge se basa en la aplicación de luz en nanopartículas de oro entrelazadas, puestas a prueba con luz láser.

Mientras que un objeto puede ser observado dada la absorbencia y reflejo de la luz, este material podría ser utilizado para refractar la luz en sentido opuesto o hacer parecer a un objeto algo que a la vista no lo es. Los investigadores desarrollaron nanopartículas para constituir el metamaterial, en este caso utilizaron un elemento bastante conocido: el oro.

La técnica involucró el uso de luz láser desenfocada, cadenas de nanopartículas de oro entrelazadas, directamente en agua por primera vez. Estas cadenas pueden ser apiladas para generar estructuras, logrando que este material pueda ser producido en mayores cantidades de lo que las técnicas actuales lo permiten.

Para crear las cadenas, el equipo de investigadores utilizó moléculas en forma de barril, conocidas como cucurbiturils (CBs), las cuales actúan como espaciadores en miniatura que permiten un mayor grado de control entre el espacio de las nanopartículas, asegurándolas en un lugar, a conveniencia del proceso.

La conexión entre cadenas se logró a través de un puente entre las nanopartículas a partir de una onda de electrones producida por la interacción de la luz con el CBs, los cuales concentraron la energía de la luz en átomos de la superficie, generando los puentes entre nanopartículas. El uso de luz láser permite observar la formación de puentes en tiempo real a través de cadenas largas.

“Se trata de encontrar una manera para controlar ese puente entre las nanopartículas,” dijo el doctor Ventsislav Valev, uno de los autores del artículo, puesto que “uniendo unas cuántas partículas es bueno, pero ampliarlo es un reto.”

Según comenta, el nivel de control amplía el nivel de aplicaciones de esta tecnología, ya que se trataría del mayor avance en el desarrollo de camuflaje e invisibilidad con el uso de la nanotecnología para producir metamateriales. Por ahora, es de esperar un buen tiempo para que, en primera instancia, esta técnica sea aplicada en la tecnología militar.