El retraso de Battlefield Hardline: buena jugada, riesgosa jugada [NB Opinión]

El retraso de Battlefield Hardline: buena jugada, riesgosa jugada [NB Opinión]

Visceral tendrá más tiempo para mejorar el proyecto, mientras EA despeja el camino para sus competidores en el final del año.

La reacción de parte de la comunidad a los retrasos de Electronic Arts (Dragon Age: Inquisition y Battlefield Hardline) era totalmente esperable. “Otro retraso más” es el comentario generalizado, tomando siempre en cuenta que este 2014 ha sido abundante en cambios de fecha.

En el caso de Battlefield Hardline, el asunto es levemente más complejo que en el retraso promedio, por varias razones. Primero, porque fresco está el recuerdo de Battlefield 4, juego que a día de hoy sigue siendo una especie de ruleta donde muchos jugadores que participan en relativa calma esperan que a la siguiente actualización los servidores no creen problemas.

Por lo mismo, parece lógico que EA no quiera repetir y para ello nada mejor que lanzar el juego en un estado razonable. Y aquí es donde entra una segunda artista con Hardline: su beta.

Yo participé en esa beta y pasé un buen rato en general, pero no podría decir que se trató de un producto al nivel de la beta de Destiny o de Titanfall. Y no hay que ir muy lejos para leer que buena parte de los que jugaron (y que tienen voz en internet, todo sea dicho) consideraron que la beta era un fiasco. A otros, poco les importó. Unos cuantos, pensaron que eran un skin de Battlefield 4.

Cualquiera sea el motivo, es claro que el retraso no es solo para “agregar nuevas ideas”, sino para corregir lo que con Hardline parece estar lejos de funcionar: ser un Battlefield de tomo y lomo. De cara a los jugadores, la movida puede salirles bien porque en teoría se evita un lanzamiento desastroso como el de Battlefield 4, con todo lo que eso significa.

Pero por contrapartida, no puede obviarse el hecho de que con este retraso EA prácticamente le regala el fin de año a sus competidores. FIFA 15 venderá mucho como siempre, Dragon Age: Inquisition debería hacer lo propio y el nuevo The Sims seguramente atraerá a su público fiel sin problemas. Pero no hay que ser demasiado vivaz para notar que Battlefield es la respuesta de EA a los shooters de Activision (Call of Duty) y Microsoft (Halo), que este año vuelven con fuerzas algo renovadas. Por si esos nombres fueran poco, Activision además tiene a Destiny.

El año pasado EA tuvo la gran oportunidad de comerle mucho terreno a Activision cuando estos lanzaron el que posiblemente sea el Call of Duty más flojo hasta la fecha. Lo tenían a mano y no solo no lo hicieron, sino que también alienaron a su propia comunidad. Hardline es la oportunidad para recuperar parte de esa confianza, pero a Visceral más les vale ponerse las pilas y mejorar mucho la experiencia o el segundo tropezón podría significar caída.