China utiliza cuentas falsas de Twitter para manipular la situación en el Tíbet

China utiliza cuentas falsas de Twitter para manipular la situación en el Tíbet

Cuentas falsas muestran fotos y videos de una región que parece vivir sin represiones

Conforme pasa el tiempo cada vez es más común ver que los gobiernos utilicen Twitter para manipular la información respecto a un suceso. Mientras que unos lo ocupan como canal para mostrar su versión, otros van más allá y generan cuentas falsas para entorpecer el flujo de información. Esto último ha sido aplicado por China en su conflicto con el Tibet.

Una investigación de Free Tibet y el diario estadounidense The New York Times, descubrió un centenar de cuentas falsas que se dedicaban a mostrar lo “agradable” que es la situación en el Tíbet. Los usuarios publicaban fotos de tibetanos felices — cantando y bailando —, o videos de celebraciones en algunos lugares de la región. Otros aprovechaban para desacreditar al Dalai Lama y ligaban a sitios donde se apoya al gobierno chino.

Las cuentas de Twitter tenían todos los ingredientes para ser consideradas falsas: menos de 100 seguidores, nombres de usuario del tipo “olivernina567” o “tomhugo148” y fotos de perfil sacadas de bancos de imágenes. Al igual que ocurrió con el caso de los Peñabots en México, las cuentas retuiteaban propaganda oficial, como un articulo en contra del Dalai Lama que contabilizó 6.500 retuits.

Twitter ya suspendió gran parte de las cuentas de spam y emitió un comunicado en donde dice que debe asumir la responsabilidad de prevenir abusos de un régimen autoritario:

Estas cuentas son un acto cínico de engaño, diseñado para manipular a la opinión pública con respecto a un país ocupado y  reprimido brutalmente.

Si bien no hay algo que vincule al gobierno de China con este incidente, Free Tibet asegura que todavía podría haber un centenar más de cuentas activas. El problema de represión y abusos al Tíbet data desde la invasión en 1950. En los últimos años la opinión pública ha criticado fuertemente a China por suspender las libertades de los tibetanos y los uigures, dos etnias que habitan en la región de Xinjiang.