The Evil Within - A primera vista #E32014

The Evil Within - A primera vista #E32014

No apto para blandengues.

The Evil Within es lo que pudo haber sido Resident Evil hace un tiempo atrás.

La presentación más básica del juego es exactamente eso. Desde la cámara sobre el hombro hasta los íconos en pantalla sirven como un recuerdo de lo que fueron los títulos del género hace no mucho tiempo atrás.

Más importante aún, The Evil Within parece haber recuperado la atmósfera de los survival horror más antiguo. No solo recuperado: también aumentado. Y es que la demostración es un "festival atmosférico" con una presentación específicamente montada para ello.

The Evil Within es estresante. Por momentos demasiado. Cada apertura de puerta se hace lentamente y la chance de dar un salto siempre está ahí. Nunca se dejan de escuchar gritos a la distancia. Nunca hay silencio sino que al contrario, el ruido es constante. Las proyecciones de las sombras juegan un papel importante porque por momentos uno no sabe si se trata del protagonista o que alguien está detrás.

Hasta abrir el menú de pausa esconde algo especial.

El proyecto de Tango y Bethesda es definitivamente muy particular. Se juega como un Resident Evil y se siente como un verdadero survival clásico, incluyendo puzzles y secciones donde es mejor correr que soltar balas. Y eso sin contar que un enemigo caído a punta de pistola puede todavía hacer algo. Por eso es mejor quemarlos, siempre que haya fósforos a mano.

En The Evil Within activé una puerta insertando una aguja al cerebro de una cabeza decapitada. Fueron los 25 minutos más estresantes del E3, y espero de todo corazón que buena parte de lo que pude jugar traslade tal cual al producto definitivo. Los fanáticos del género lo agradecerán.