Netflix usará Big Data para mejorar sus transmisiones

Netflix usará Big Data para mejorar sus transmisiones

La empresa busca mejorar la experiencia de los usuarios al utilizar su servicio.

Hace unas semanas, el director de productos de Netflix, Neil Hunt, se animó a dar un pronóstico acerca de cómo sería la televisión en 2025. Entre las predicciones se encontraba el uso de datos para dar recomendaciones personalizadas a cada usuario a través de algoritmos más precisos que los utilizados en la actualidad. Estos a su vez serían útiles para ofrecer publicidad menos invasiva y mejor dirigida.

Ahora Netflix ha anunciado que, para mejorar la experiencia de sus usuarios, echará mano de la gigantesca cantidad de datos que maneja a diario. Para darnos una idea de la suma equivalente, valdría la pena recordar que el tráfico de datos generado por esta empresa ya supera una tercera parte del total en Estados Unidos.

Otra área en la que nos estamos enfocando es en la calidad de la experiencia (QoE) del streaming, que se refiere a la experiencia del usuario una vez que reproduce contenidos en Netflix. Esta es un área que se beneficia significativamente de la ciencia de los datos y los modelos y algortimos construidos en torno al big data.

En la actualidad, Netflix ya utiliza tales datos en los algoritmos de sugerencias personalizadas, pero la apuesta va más allá. Lo que busca esta empresa es mejorar la calidad de la experiencia de sus usuarios (quality of experience, QoE). Para ello, ha decidido crear un equipo dedicado en exclusiva a esta tarea, el cual atenderá cuatro aspectos principalmente:

  • Entendimiento del impacto de la QoE en el comportamiento de los usuarios.
  • Creación de una experiencia de streaming personalizada para cada miembro.
  • Determinación de las películas y shows que deben mantenerse en caché en los servidores de última milla, con base en el comportamiento de visualización de cada miembro.
  • Mejoramiento de la calidad técnica de los contenidos en el catálogo de Netflix a partir de la visualización de los datos y la retroalimientación de los miembros.

La importancia de la experiencia de los usuarios radica en que ésta impacta directamente en el comportamiento de los mismos. Una baja QoE en un mercado tan competido puede provocar que los usuarios utilicen menos el servicio o que incluso lo abandonen. Claro que este parámetro no es el único que influye, ya que los contenidos también importan. Aunque de nada sirve tener acceso a buenas películas si casi nunca las puedes ver.

Para medir la QoE es posible recurrir a distintos parámetros. Desde la calidad de las traducciones hasta las tasas de búfer y de bits. La primera mide la cantidad de veces que la reproducción se interrumpe para descargar suficiente contenido que refresque el búfer local (sí, ese molesto anuncio de “Almacenando en búfer…”), mientras que la tasa de bits está relacionada con la calidad de la imagen. A una menor tasa de bits, tenemos una imagen más borrosa.

De esta forma Netflix está tratando de dar batalla en dos frentes para mejorar la calidad de su servicio y atraer más usuarios. Además de esta medida que ha anunciado acerca del uso de datos, se encuentran las noticias que ha generado en torno a la neutralidad de la red con los acuerdos que ha cerrado con algunos ISP o con el sistema de pruebas que acusa la congestión en las redes de otros tantos, por citar un par de ejemplos.