Google será obligado a borrar a una empresa canadiense

Google será obligado a borrar a una empresa canadiense

La resolución obliga a Google a borrar los resultados de búsqueda a nivel mundial.

Canadá está inaugurando una variación del derecho al olvido en Internet, que fue reconocido por la Unión Europea y que ha tenido intento de réplicas en Chile. En este caso, no se trata de la petición de un particular para dejar de indexar algún contenido que contenga información personal, sino la extensión de un litigio de espionaje industrial.

La historia del caso

La disputa surgió entre dos grupos de empresas que se dedican a producir dispositivos destinados a la interconexión. Uno acusó al otro de haber robado sus ideas -a través de uno de sus ex trabajadores- para desarrollar un nuevo producto y distribuirlo a través de Internet en sustitución del original.

Como consecuencia, las empresas acusadas recibieron en 2012 la prohibición de hacer negocios haciendo uso de cualquier sitio web. Debido al desacato de las empresas acusadas, Google Canadá colaboró de manera voluntaria para remover de sus resultados de búsqueda aquellos que llevaran a los sitios de estas empresas.

En este contexto, una corte canadiense busca que Google elimine los resultados no solamente desde www.google.ca, sino que lo haga a nivel mundial. Por su lado, el motor de búsqueda se niega a implementar esta acción, porque considera que ese tribunal no es competente para ordenarle tal cosa.

Google argumenta que incluso si la corte fuera competente, la orden solicitada no debería ser cumplida por dos razones principales: (i) porque equivaldría a una orden a nivel mundial que no podría hacerse cumplir y (ii) porque constituiría una intromisión injustificada en las actividades comerciales de Google como motor de búsqueda.

Las razones de la corte

Sin embargo, para la corte  el caso parece ser un poco más simple. Por una parte, considera que no está orillando a Google a monitorear los contenidos que indexa, que tampoco le está pidiendo algo que no esté haciendo ya -gracias Europa por el derecho al olvido- y que la implementación del fallo no violaría las leyes de California ni de ningún lugar donde el motor de búsqueda radique.

Lo más importante: la corte reconoce que el efecto de cumplir con su petición tendría un alcance mundial, pero lo considera como un tema por separado. Lo importante para el tribunal es que no está obligando a Google a tomar decisiones en diversas partes del mundo, sino solamente donde radica el motor de búsqueda.

Otro de los motivos que orilló a la corte a tomar esta decisión es que buena parte de las ventas de las empresas acusadas tienen lugar fuera de Canadá. En este caso, la decisión que está tomando el tribunal puede parecer extralimitada, pero está intentando corregir el hecho de que, sin quererlo, Google facilita la venta de los productos de las empresas acusadas:

Google es un espectador inocente, pero involuntariamente está facilitando las continuas infracciones de las órdenes de la corte. No hay otra manera práctica para detener las ventas a través de los sitios web de las empresas acusadas. No hay otra manera práctica de eliminar sus sitios web de los resultados de búsqueda de Google.

Desde la óptica del tribunal, la sentencia parece no ser un exceso. Sin embargo, si se toma en cuenta la importancia que tiene mantener a los intermediarios en Internet lejos de responsabilidades, la corte canadiense podría estar sentando un precedente peligroso para otros casos. No hay que perder de vista que, en muchas ocasiones, lo que está en juego es la libertad de expresión en Internet, aunque no sea el caso de esta disputa.