Fútbol, inteligencia colectiva y su aplicación en robótica

Fútbol, inteligencia colectiva y su aplicación en robótica

Investigadores analizan el deporte rey tratando de comprender su magia y aplicarla a la robótica.

Cuando era adolescente, solía preguntarme (quizás ingenuamente) por qué chinos, japoneses y coreanos no eran buenos en el fútbol, con tantos “Bruce Lees, Jet Lees y Jacky Chanes”; gente con la agilidad de las artes marciales en la sangre. La “triste” realidad es que aún el equipo ficticio de Oliver y sus Súper Campeones quedaría en ridículo jugando contra Brasil o Italia.

Es cierto que han mejorado, pero aún están muy lejos de alcanzar el nivel futbolístico de países como Argentina, Brasil, Alemania, España o Italia, por citar algunos países. Una cosa podemos afirmar sin miedo a equivocarnos: no basta la disciplina de hierro de los japoneses, ni la agilidad de los chinos en Kung-fu, ni la tecnología de los coreanos; el fútbol es mucho más que eso.

Hace poco, leí un comentario en algún blog, que decía: “El fútbol no tiene lógica, por eso me encanta ese deporte” y, sin embargo, investigadores europeos han intentado estudiar la lógica del fútbol. El resultado le da razón, en parte, a los hinchas entusiastas de este deporte: El fútbol no tiene la lógica que pensamos; tiene otra: la lógica de la inteligencia colectiva.

Diversos expertos en su especialidad se juntaron para analizar el funcionamiento del fútbol. Para poder entender cómo opera el fútbol, los investigadores analizaron los movimientos colectivos de los jugadores con la ayuda de ordenadores.
Joel de Rosnay, consejero científico de la Ciudad de Ciencias e Industrias de Francia, explica el comportamiento de las amebas, protozooarios que cuando escasea el alimento, se juntan por millares, una sobre la otra, formando una especia de “cosa”, un pequeño monstruo baboso sacado de alguna película de terror; un bicho capaz de desplazarse más rápido que cada ameba individualmente en busca de comida.

De Rosnay compara estas amebas con un equipo de fútbol que funciona como un todo para lograr un objetivo. El fútbol es un deporte colectivo: las capacidades individuales de cada jugador no pesan mucho si no trabajan en armonía con las de sus compañeros. Un equipo de fútbol es mejor que la simple suma del talento de sus jugadores.

Pierre Parlebas, profesor de sociología de la Universidad Sorbonne de París, explica que un equipo de futbol no es la suma de varios jugadores, sino una interacción entre ellos que produce algo nuevo distinto a cada uno individualmente. A la manera del bronce: una aleación de estaño y cobre, que no es una mezcla de 2 metales, sino un nuevo material diferente y más resistente que los metales que lo componen.

(c) UniverScience

La pregunta global que se plantean los investigadores es si una nueva inteligencia puede surgir de la interacción inconsciente entre los jugadores, o más bien, del resultado de decisiones conscientes de cada uno de ellos. Todo parece indicar que es lo primero.

Hiroaki Kitano, fundador de Robocup (competencia de fútbol entre robots) y director del Laboratorio Sony Computer Science, explica que en un partido de fútbol existen una infinidad de posibilidades, y que no se le puede indicar al robot de actuar de manera diferente en cada situación.

Se hace necesario aplicar el principio de la inteligencia colectiva, controlando a los robots de manera grupal, con algoritmos similares a los encontrados en el juego de un equipo humano de fútbol.
El video de arriba, te da más detalles sobre el estudio de la inteligencia colectiva y el fútbol. Participaron especialistas de distintas materias; entre ellos: dos entrenadores de fútbol, un ingenieros en programación, un sociólogo, un neurólogo y un experto en gestión.