Gafas inteligentes para dar perspectiva espacial a discapacitados visuales

Gafas inteligentes para dar perspectiva espacial a discapacitados visuales

Las personas con problemas visuales severos podrán recuperar la conciencia del espacio con estas gafas desarrolladas en la Universidad de Oxford.

Científicos de la Universidad de Oxford desarrollaron un dispositivo smartglass para ayudar a las personas con discapacidad visual.

Las gafas inteligentes consisten en una cámara de vídeo colocada en una montura de especial; un pequeño computador, lo suficientemente pequeño como para caber en un bolsillo; y un software que proporciona imágenes a través de los lentes de las gafas que cumplen el rol de pantalla.

Estas pantallas electrónicas transparentes, ubicadas en lugar de los lentes, proporcionan una imagen simple de las personas y de los obstáculos cercanos al usuario, ya que la persona discapacitada puede ver una imagen “pragmáticamente” más nítida de personas y objetos cercarnos.

La imagen proporcionada es complementada con otras imágenes periféricas que brindan a la persona una percepción espacial de lo que ve, facilitándole el reconocimiento de su medio ambiente, y mejorando su capacidad de movimiento y su autonomía.

La cámara, con un software especialmente diseñado, interpreta las inmediaciones; la persona ve los objetos mucho más claramente que antes.

Según los científicos de Oxford, estas gafas no reemplazan la visión perdida, pero ayudan en la percepción espacial. Cualquier persona que utilice estas gafas mejorará su calidad de vida drásticamente gracias a las imágenes adicionales que aparecen en su línea de visión para brindarle más información sobre quién o qué está en frente de ella.

En algunos casos, los detalles tales como los rasgos faciales pueden llegar a ser más fáciles de ver; permitiendo una interacción social más natural. Las gafas funcionan particularmente bien en condiciones de poca luz; se les puede utilizar inclusive en los casos de ceguera nocturna.

“El propósito de las gafas inteligentes es otorgar, a las personas con problemas de visión, una ayuda que aumente su conciencia de lo que está alrededor de ellas, lo que les permite una mayor libertad, independencia y confianza; y una mucho mejor calidad de vida”, dijo el doctor Stephen Hicks del Departamento Nuffield de Neurociencias Clínicas de la Universidad de Oxford.

A Lyn Oliver, de 70 años, de Oxfordshire le diagnosticaron retinitis pigmentosa a los 20 años; una enfermedad ocular que lleva gradualmente a la pérdida de la visión y a la ceguera.

“Si Jess [mi perro guía] se detiene, las gafas pueden decirme si se detuvo porque hay una acera, o hay algo en el suelo, o si oye obras viales; y me darán una idea de la manera en que puedo evadir el obstáculo.”, explicó Oliver.

El equipo del Dr. Hicks ha establecido lugares de pruebas en Oxford y Cambridge, donde realizará un estudio que reclutará a 30 voluntarios con mala visión; la idea es perfeccionar el dispositivo para que más personas tengan acceso a una mejora de su visión.

Es interesante ver cómo la tecnología se pone al servicio de aquellos que presentan limitaciones físicas, como el caso del traje RunaTech para invidentes o la silla de ruedas inteligente que se controla por voz y movimientos de cabeza.