Cómo (no) utilizar un láser para detectar borrachos

Cómo (no) utilizar un láser para detectar borrachos

Un nuevo sistema, interesante, utiliza láseres para detectar conductores ebrios, con un par de problemas técnicos aún por resolver.

De vez en cuando llega un artículo científico que suele no tener las aplicaciones que deseas, alguna cosa en contra que no te permite disfrutarlo como deberías, pero que te saca una sonrisa. En esta ocasión tal artículo llegó desde Polonia y es cortesía de Mtyńczak, Kukicki y Kopczyński, investigadores de la Universidad de Militar de Tecnología en Varsovia. Ellos perfeccionaron un nuevo método, al menos en laboratorio, para detectar conductores borrachos utilizando láseres.

El proceso es algo complicado e incluye el uso de espejos curvos y haces de luz para detectar el vapor del alcohol dentro de vehículos en movimiento. El sistema funciona apuntando el láser desde la orilla del camino al automóvil. El haz rebota en un espejo del otro lado y regresa, trayendo consigo información sobre la concentración de alcohol en la sangre.

Se ha demostrado que el equipo es sensible a concentraciones de 0.1 por ciento utilizando un sistema que simula la respiración de un borracho y se teoriza que, cuando se trate de un humano, se podrá detectar alcohol en concentraciones de hasta 0.08 por ciento.

Journal of Applied Remote Sensing

Todo suena muy bonito, ¿a quién no le gustan los láseres? ¿quién no quiere haces de luz de alta potencia atravesando el camino? en teoría todo funciona bien, pero solo en teoría.

En primer lugar medir 0.1 de alcohol en la sangre es bastante inútil porque con esa concentración el único vehículo que vas a montar es la furgoneta del forense. Y, segundo, el sistema mide el vapor de alcohol en el vehículo, por lo que ir con un pasajero que va más ahogado que Winston Churchill a las tres de la tarde afectaría la lectura del sistema.

Claro, el fin de esta investigación es ayudar a la policía a decidir a quien detener, ¿no? Pero teniendo en cuenta que tanto los pasajeros del vehículo, algún derrame, las ventanas abiertas, el aire acondicionado, el perfume del conductor o el ventilador del motor son solo algunas de las variables que podrían afectar la medición, mientras no se refine el sistema sigue siendo solo una bonita curiosidad.