CEO de EA dice haber aprendido la lección con Dungeon Keeper

CEO de EA dice haber aprendido la lección con Dungeon Keeper

Andrew Wilson reconoce los errores cometidos al relanzar el juego como free to play.

El caso de Dungeon Keeper ha sido uno de los más vergonzosos del año en la industria; una recordada franquicia revivida en un terrible formato free to play que causó el rechazo de prácticamente todo mundo. Ahora que han pasado los meses, el CEO de EA (Andrew Wilson) reconoce que uno de sus problemas fue “pre-juzgar de mala manera la economía del juego”.

Hablando con Eurogamer, Wilson indicó que hay varias lecciones que se pueden sacar, pese a todo lo malo que rodeo al juego y que hace un tiempo atrás terminó con el cierre del estudio (Mythic) responsable por Dungeon Keeper:

Para los nuevos jugadores, era un producto llamativo. Pero para quienes crecieron con Dungeon Keeper, había algo que no terminaba de cuajar. En ese aspecto no seguimos la línea correcta, lo que es una lástima.

Cierto grupo de gente lamentó que este no fuera el Dungeon Keeper como lo recordaban. Y otros sentían que no estaban recibiendo algo de valor al invertir dinero en el juego. Hay que ser muy cuidadosos cuando se reinventan franquicias, sobre todo cuanto estas tienen un lugar muy particular en el recuerdo de la gente.

Andrew Wilson dice que EA aprendió lo que no debe hacer cuando quiera otra vez revivir una franquicia antigua. “Incluso si se está reinventando un nombre para una nueva audiencia, es obligación mantenerse fiel a su esencia. Y ese es un gran desafío”.

Y por otra parte, hay que balancear muy bien la economía del juego para que el valor no se pierda. “Cualquiera sea el modelo de negocio” explica Wilson, “tiene que haber valor. Ya sea que se paguen uno, diez o cien dólares, siempre tiene que entregarse un valor agregado y no al revés”.

El nuevo Dungeon Keeper de EA pasará a la historia como el juego free to play peor implementado de todos los tiempos, o algo por el estilo. Es de esperar que EA realmente haya aprendido la lección y no repita; en caso contrario, ahí estaremos para alzar la voz.