Los “seleccionados” del Instituto Federal de Telecomunicaciones

Los “seleccionados” del Instituto Federal de Telecomunicaciones

El IFT tiene una lista de grandes eventos deportivos que no podrán ser retransmitidos en exclusiva.

En semanas en las que las selecciones nacionales de fútbol mundialistas dan a conocer sus listas de convocados, el Instituto Federal de Telecomunicaciones de México (IFT) tiene una tarea similar: dar a conocer su “selección” de contenidos que no podrán ser transmitidos en exclusiva por empresas declaradas como preponderantes.

Una de las atribuciones clave de este organismo regulador de telecomunicaciones y radiodifusión fue ejercida en marzo, cuando declaró como agentes económicos preponderantes a dos grupos empresariales: Grupo Televisa en radiodifusión y firmas relacionadas a Carlos Slim en telecomunicaciones, como América Móvil, Grupo Financiero Inbursa y Grupo Carso. Entre las reglas asimétricas se encuentra la imposibilidad de ofrecer en exclusiva contenidos denominados como “Contenidos Audiovisuales Relevantes”.

La definición que ofrece el Instituto de este concepto quedó de la siguiente manera:

Aquellos Contenidos Audiovisuales que sean identificados por el Instituto, en función de su carácter no replicable y de su alto nivel esperado de audiencia regional o nacional, con base en los registros históricos de eventos similares.

En pocas palabras, serán aquellos eventos que suceden en determinado espacio y tiempo y que son históricamente los que más audiencia concentran. Si bien el IFT deberá dar a conocer la lista de qué contenidos serán declarados como “relevantes” a más tardar el 31 de mayo de este año, el mismo anexo de las obligaciones sobre preponderancia indica que pueden esperarse los siguientes:

  1. La liguilla del fútbol mexicano.
  2. Las finales de los mundiales de FIFA.
  3. Eventos de las olimpiadas de verano e invierno en donde participen mexicanos, así como las ceremonias de inauguración y clausura.
  4. Los juegos de las selecciones nacionales de fútbol.
  5. Los play offs de la liga mexicana de beisbol del Pacífico.

Desde luego que aún falta que el IFT confirme esta proyección. Vale la pena revisar algunos de los escenarios ligados a cada uno de estos contenidos audiovisuales sujetos a la “no exclusividad”.

La liguilla

Dos televisoras radiodifundidas y dos canales restringidos transmiten los partidos de los clubes de fútbol mexicano. De los 18 equipos, 9 los transmite Televisa y 8 TV Azteca. Fox Sports difunde los partidos de un club, el León, mientras que por ESPN se pueden ver los juegos de dos equipos, el Cruz Azul y Santos de Torreón que transmite simultáneamente TV Azteca por señal abierta.

Esta distribución permanecería igual a lo largo de la temporada regular y sólo los equipos que transmite Televisa serían sujetos a la regla de no exclusividad durante la fase de liguilla. Como se puede observar, de momento los derechos de transmisión se los reparten prácticamente dos jugadores: Televisa y TV Azteca, por lo que la pregunta que queda abierta es si habrá pujas por parte de más competidores por estos derechos de transmisión, bien sea el o los nuevos concesionarios de televisión abierta u otros canales de televisión restringida.

En resumen, la no exclusividad en la temporada eliminatoria del fútbol mexicano puede tener un reflejo positivo dado que las transmisiones están muy concentradas entre dos actores. Sin embargo, queda poco claro si sólo los radiodifusores podrán beneficiarse de esta regla o también las cadenas de televisión de paga. Por otro lado, es de esperarse que los nuevos competidores en televisión abierta vengan preparados para adquirir los derechos de transmisión de equipos de futbol para hacer más atractiva su oferta programática a través de contenidos relevantes para no depender de la transmisión de los contenidos designados como “relevantes” y no sujetos a exclusividad por el regulador mexicano que, además de los partidos de liguilla, incluirían los juegos de la selección mexicana.

De momento seis equipos de primera división terminarán sus contratos de derechos de transmisión en 2014 (cuatro transmitidos por TV Azteca y dos por Televisa), por lo que incluso la distribución actual vería modificaciones por un cambio entre las dos televisoras abiertas (Atlas iría a TV Azteca, que ahora es propietario del club), o bien, por un movimiento de alguno de estos equipos a canales de televisión restringida.

El mundial

En México, los derechos de transmisión del mundial de Brasil 2014 por televisión abierta fueron comprados por Televisa, TV Azteca y Cinépolis (una cadena de salas de cine). Grupo Televisa podrá difundir los juegos en sus plataformas de televisión de paga, sector en el que es el jugador mejor posicionado en términos de suscriptores.

La regla de no exclusividad solo permitiría ver los partidos de la selección mexicana (y la final del torneo) a través de otros competidores en televisión abierta (¿y restringida?). De momento la regla del IFT no impide que Sky transmita 24 partidos en exclusiva, como anuncia en su portal. Sin embargo, al tener  los dos únicos jugadores en televisión abierta nacional los derechos de transmisión del mundial FIFA 2014, el efecto de esta medida puede ser poco notorio.

En pocas palabras, ni Televisa ni TV Azteca han hecho un esfuerzo por “quitarse” los derechos de transmisión mutuamente, aunque Grupo Televisa pueda agregarle valor a sus sistemas de paga ofreciendo todos los partidos de la justa mundialista. Estas dos empresas están de hecho asociadas en la obtención de estos contenidos a través de la Organización de Telecomunicaciones Iberoamericanas (OTI), que agrupa a varias televisoras de América Latina. En México esta regla de “no exclusividad” puede tener efectos poco notorios por televisión abierta, por lo que queda la cuestión sobre si los canales de paga tendrían derecho a negociar para transmitir estos partidos, condición que puede aportar más luz sobre el alcance de esta medida en términos de la disponibilidad de los partidos de la selección mexicana y, por supuesto, la final de la copa para esta ocasión.

Un incentivo de asociarse por los derechos de transmisión es obtener un mejor precio por los derechos de transmisión, pero también competir contra firmas que por su tamaño pueden hacer ofertas por estos importantes paquetes de contenido, como América Móvil a nivel América Latina.

Juegos Olímpicos

América Móvil obtuvo los derechos de transmisión de los juegos olímpicos de verano en Río de Janeiro en 2016. Aunque esta fecha parece lejana, se calcula que esta firma pueda estar ofreciendo para ese año sus servicios de televisión restringida en México.

La empresa de Carlos Slim ha estado impedida para desplegar una oferta televisiva (abierta o restringida) por condiciones en su título de condición y porque no ha cumplido las condiciones en acuerdos orientados a la interconexión y compartición de su infraestructura de red (Acuerdo de Convergencia, Acuerdo Marco de Interconexión). Sin embargo, el IFT ha declarado que finalmente podría darse la entrada al mercado de la televisión de paga si se confirma que ha dado cumplimiento a las medidas asimétricas que se le imponen, aunque no ha quedado claro si esta ventana se abriría en 18 o 24 meses, que son las fechas que se han manejado a través de declaraciones del propio regulador y de la iniciativa de ley federal de telecomunicaciones y radiodifusión enviada por la Presidencia al Congreso.

El escenario en 2016 tiene más piezas móviles que lo que se presenta para el mundial en Brasil en términos de estructura del mercado. Por una parte se ha mencionado la probable entrada de América Móvil como competidor en televisión restringida, pero en este escenario quedaría la incertidumbre de si ha dejado de ser un agente preponderante o, en su caso, de que el IFT le permita entrar a este mercado por “buena conducta” manteniendo la declaratoria de preponderancia o mediante una resolución que justifique la permanencia de la regla de no exclusividad en contenidos (por ejemplo a través de una declaratoria de dominancia).

Bajo el supuesto de que se mantenga esta restricción, se tendría también un escenario complejo por la posibilidad de una plataforma de televisión de paga de América Móvil para México (o bien una plataforma de un tercero apoyada en materia de contenidos por esta empresa) y que una o dos televisoras radiodifundidas estarían operando ya en ese tiempo. En este caso prohibir la exclusividad podría tener una diferencia más notoria al abrir para todos los competidores las ceremonias de inauguración y clausura de los juegos olímpicos, así como a las competencias en las que participen atletas mexicanos.

En este sentido, la proyección natural del escenario es que América Móvil aproveche el resto de las competencias para posicionar su oferta de televisión restringida como hace SKY, aunque es discutible que tenga el mismo impacto en términos de audiencia la transmisión de las olimpiadas enteras que el mundial de fútbol completo. Otra ventaja que tendría América Móvil en el 2016 es que podría dar preferencia a las cadenas emergentes en televisión para negociar la transmisión de la competencia sobre Televisa y TV Azteca, que son sus competidores directos en el sector de la telefonía celular concretamente. La regla de no exclusividad les daría la oportunidad de tener acceso a estos contenidos independientemente si América Móvil busca dejarlos “fuera de la jugada” negociando con otros medios.

La experiencia de los juegos de invierno de Sochi 2014 (cuyos derechos de transmisión fueron de América Móvil) mostraron que se favoreció a un medio público, Canal 22, al mismo tiempo que se usó el canal por Internet Uno TV para difundir los eventos en un momento en el que la compañía de Carlos Slim no puede ingresar al mercado de televisión en México. Si estas tácticas se replican en 2016 encontramos que las condiciones pueden ser más benéficas para América Móvil si cuenta con un servicio de televisión restringida y si el mercado de la televisión radiodifundida cuenta con más competidores.

Exclusividad, ¿criterios a futuro?

La “lista de seleccionados” que emita el IFT definirá qué tanto se puede esperar de la regla de “no exclusividad” para el estado actual de los mercados, pero sin duda su valor estará en saber si los criterios están dirigidos a los siguientes movimientos en el tablero. Como se puede observar, la obtención de contenidos tiene también una lógica de “bloque” en donde hay incentivos para asociarse para obtener mejores condiciones de negociación si es que no se es un operador muy grande y que pueden despertar la inquietud sobre la posibilidad de prácticas de colusión. En este caso, el IFT tiene también la facultad de decidir sobre si un agente preponderante se mantiene o no dentro de un “club de compra”.

En las condiciones actuales del mercado parecería que estas reglas modificarán poco cómo vemos el fútbol nacional o los mundiales. No obstante, si el escenario previsto admite la participación de América Móvil y una o dos cadenas de televisión radiodifundida, entonces se observa que los criterios de no exclusividad en contenidos relevantes tendrían una función interesante sobre las barreras de entrada, aunque su efecto tendrá que ser medido ya que, como se observa, estas reglas no implican aniquilar el modelo de obtención de derechos de transmisión ni la exclusividad en estos mismos contenidos para empresas no preponderantes. Quizás la pregunta que queda para un futuro más lejano es si los actores del mercado preferirán establecer caminos para negociar la transmisión de estos eventos relevantes por ellos mismos para evitar que estos criterios los vaya formando y reforzando el regulador.

Foto (CC) CONADE