Es oficial, vuelve el netbook

Es oficial, vuelve el netbook

Aunque parezca increíble, esas lentas y pequeñas máquinas han evolucionado y vuelven este año.

No era necesario decirlo, pero como en la moda, todo vuelve. Una tendencia que creíamos dejar atrás en el mundo de la tecnología fueron los netbooks. Aquellas máquinas que intentaban ser un PC portátil pero con pantallas pequeñas de 7 a 10 pulgadas y con unas características cuanto menos, penosas.

Esos portátiles eran baratos, su única ventaja frente a cualquier otro producto de la época. Servían para lo más básico como navegar y guardar tus fotos y vídeos, pero aunque llevaban Windows XP o Windows 7, era difícil hacerlos funcionar de una forma digna.

En 2014 parece que el netbook vuelve. Quizá no es un PC con características básicas, pero si que tiene las mismas intenciones. Ayer se presentó el nuevo Archos ArcBook una tablet con teclado cuyo fabricante no tiene reparos en llamarlo netbook. En realidad es así, se trata de un portátil con Android, nada más.

El netbook a evolucionado hasta convertirse en una tablet con un teclado pegado. No mediante Bluetooth, si no directamente el teclado y tablet es uno. Es una forma de ver el mercado de tabletas Android, con la capacidad de ofrecer un servicio casi de portátil. Exacto, casi.

Aquí el problema, este “netbook Android” es en realidad una tablet con un teclado. Necesitas seguir usando tus manos con la pantalla táctil para muchas de las acciones del sistema operativo aunque tenga teclas para Android. Necesitas seguir usando tanto el teclado como la pantalla táctil para, generando unos movimientos que no terminan de funcionar como ya se ha comprobado en los intentos de PCs todo en uno con grandes pantallas táctiles.

Tampoco podemos pensar que un netbook Android es lo mismo que un netbook con Windows, Linux o con un portátil de pequeño tamaño. Sobre todo es el sistema operativo el principal problema. Android está diseñado para una serie de aplicaciones que aunque está evolucionando para usarse en pantallas más grandes, aun no terminan de estar listas para usarse como si fuesen aplicaciones tipo Office o iWork.

Pero son baratas, ese es su atractivo. De la misma forma que el netbook era barato pero su rendimiento era lamentable, estamos de nuevo corriendo el riesgo de convertir el netbook Android en un nuevo fracaso. Pero demonios, ¡es barato!