El 'aplazón' analógico en México

El 'aplazón' analógico en México

El sistema de televisión digital en México sigue a la espera de una aprobación final.

La transición a la televisión digital terrestre (TDT) en México sigue en la sala de espera a 19 meses de que se cumpla el plazo fijado en la constitución para realizar el “apagón analógico” a nivel nacional. Lejos de ser solamente un problema de cumplimiento de fechas, el retraso en la ejecución del programa puede afectar otros proyectos derivados de la enmienda constitucional de telecomunicaciones de junio del 2013.

Aunque no se ha modificado la fecha del 31 de diciembre del 2015 previsto, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) acordó el 28 de abril  aplazar el proceso de terminación de las señales analógicas para 5 ciudades del norte de México que forman el primer bloque de localidades, evento que ahora deberá ocurrir en noviembre del 2014, y no en mayo. Este conjunto de ciudades supondría la primera prueba del programa de transición en una de las zonas metropolitanas más grandes del país: Monterrey, Nuevo León.

Este no ha sido el primer cambio en el calendario regional de la TDT en México. El último acuerdo de la extinta Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel), dependencia que tenía a su cargo la ejecución del programa de la transición, se publicó el 31 de julio del 2013 para modificar la fecha del “apagón” en esas mismas ciudades del 26 de noviembre del 2013 al 29 de mayo del 2014.

Por el momento, Tijuana, Baja California, es la única ciudad que se ha "apagado" analógicamente en julio del 2013. De acuerdo a la calendarización establecida, seguían Monterrey, Ciudad Juárez, Nuevo Laredo, Reynosa y Matamoros.

¿Por qué se aplaza?

El argumento del IFT es que las ciudades en cuestión no han cumplido con el criterio de tener un 90% de penetración de TDT de acuerdo a cifras de una encuesta levantada por una empresa contratada por el Instituto. En todas estas localidades, la penetración de TDT está por debajo del 50% en términos de hogares como se ilustra en la siguiente gráfica:

Fuente: elaboración propia con datos del IFT, 2014

La reforma constitucional de telecomunicaciones recogió dos puntos clave que se plantearon en la política de TDT del 2012, y que marca una diferencia importante con la publicada en el año 2004: establecer una fecha límite para la transición y subsidiar el reparto de decodificadores o dispositivos que ayuden a la población en condiciones de pobreza a hacer el cambio.

El programa de trabajo involucra al IFT, pero la constitución traslada la responsabilidad de la transición digital al Poder Ejecutivo, a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), dependencia que todavía no ha emitido un programa formal de trabajo para TDT, lo que ha generado preguntas sobre si es viable completar la transición digital antes del año 2016.

Más allá del cronograma

El tema de la TDT no es sólo una cuestión de tiempos o de cumplir con un cronograma. La calidad de la política pública que se establece para realizar la transición también es importante en relación a la cantidad de recursos empleados y el tipo de medida que se emplea.

Ante la ausencia de un programa oficial de la SCT, la información sobre los planes para el apagón analógico ha fluido a través de comunicados de la dependencia y notas periodísticas. En mayo de este año, la Secretaría efectuará en tres estados fronterizos (Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas) su programa piloto en el que se entregarán hasta 120 mil televisiones y se calcula que habría 107 mil hogares beneficiarios. Este proyecto presenta tres diferencias con respecto al que la Cofetel ejecutó en Tijuana en julio del 2013:

Fuente: SCT y CNN Expansión

Este esquema plantea algunas interrogantes cuya respuesta se esperaría ver reflejada en el programa de trabajo definitivo:

  • ¿Por qué se eligió un dispositivo más caro y no el esquema de decodificadores que permiten mantener el uso de televisores analógicos?
  • ¿Se contempla un escenario en donde los beneficiarios busquen vender sus televisores al ver en ello una oportunidad de obtener un ingreso?
  • ¿Cómo ayuda una televisión capaz de conectarse a Internet a la tarea de la inclusión digital?
  • ¿Qué mecanismos se plantean para evitar que el subsidio se use como un mecanismo de promoción electoral? (En México habrá elecciones federales en el 2015. En Nuevo León se celebran también elecciones locales).
  • ¿Por qué se elige usar el muestreo de la Sedesol y no de la Coneval?

Efectos secundarios

El aspecto de la calidad del programa de la TDT se centra en que el costo del proyecto garantice que la población que puede beneficiarse del subsidio no quede “desconectada” de la señal. Sin embargo, el cronograma también es importante por otros procesos que se benefician de la transición. Vienen a la mente dos de ellos: la licitación de nuevas cadenas de televisión y el despeje de la banda de 700 MHz para el desarrollo de una red de servicios móviles, incluida la banda ancha.

Sobre las nuevas televisoras, éstas transmitirán sólo señales digitales, por lo que la penetración de TDT se vuelve un factor relevante en la proyección de los negocios de estos nuevos concesionarios. El IFT planea asignar frecuencias para dos cadenas nacionales hacia el primer trimestre del 2015 y aumentar así la competencia en cuanto a contenidos televisivos.

Vale la pena aclarar que un esfuerzo que ayuda a aumentar la penetración de TDT es la contratación de servicios de televisión de paga digitales, por lo que es importante que el programa tome en cuenta la disponibilidad de este servicio en cada población conforme vaya progresando el programa. Por ejemplo, según datos del INEGI para el 2013, en México la disponibilidad de televisión de paga alcanza al 36.7% de los hogares a nivel nacional. En los estados donde la SCT ejecutará el piloto, la disponibilidad era del 42.4% para Nuevo León, 41.7% para Tamaulipas y 39.5% para Coahuila.

El despeje de la banda de 700 MHz tiene como propósito la utilización de este recurso para construir una red de telecomunicaciones compartida que opere como mayorista. Además, con esta red se piensa brindar acceso a servicios de banda ancha a poblaciones que no cuentan con el servicio, o bien, en el que los operadores no lo ofrecen actualmente. En la enmienda constitucional de telecomunicaciones se estableció en el 2014 deben comenzar los trabajos para su habilitación. Retrasar el “apagón” afecta directamente el despliegue del componente inalámbrico de esta red compartida.

La preocupación de cumplir con la fecha del apagón antes del 2016 no es meramente un tema de satisfacción de un requisito (¿habría un castigo por no cumplir?), sino de reconocer que un retraso en este proceso puede afectar a la agenda de competencia económica y acceso de la población a servicios de conectividad.