Descubren un sistema binario de agujeros negros

Descubren un sistema binario de agujeros negros

Dos agujeros negros supermasivos orbitando uno al otro, ¿qué podría salir mal?

El sistema binario es un concepto que está muy extendido entre los astrónomos, los arrimados al telescopio y los lectores frenéticos de Wikipedia. Seguramente la mayoría hemos visto uno, Sirio o Rigel me vienen rápidamente a la mente. Por el otro lado están los agujeros negros, uno de los cuerpos astronómicos que se han adherido al Zeitgeist, gracias, principalmente, a Hawking.

Seguramente ya se sabe  que el sistema binario se define como dos objetos astronómicos que están tan cerca uno del otro que la fuerza de gravedad los liga y los hace girar alrededor de un centro de masas, y un agujero negro es una región del espacio donde hay tal masa que ninguna partícula material puede escapar a la gravedad. Ni siquiera a luz.

Una de las variantes de agujero negro más famosas es el supermasivo, que tiene la masa en el orden de millones o miles de millones de masas solares. Usando Mediciones Doppler se ha revelado que la masa en el centro de la galaxia se mueve demasiado rápido, ¿la única explicación? un agujero negro supermasivo.

Otra de las maneras de detectar un agujero negro en el centro de una galaxia es por un centro inusualmente brillante, efecto de la luz emitida por el gas hipercaliente comprimido por la singularidad. Por todo esto es fácil asumir que cuando se encuentra un sistema binario compuesto por agujeros negros supermasivos una fusión de dos galaxias “acaba” de suceder.

Eso es, precisamente, lo que, con ayuda del XMN-Newton y el satélite Swift de la NASA, se encontró en la galaxia SDSS J120136.02+300305.5 por astrónomos de la Universidad de Pekin en China. El artículo publicado en Astrophysical Journal y arXiv reproduce dos configuraciones para el sistema binario de agujeros.

La detección se llevó a cabo al observar anomalías en la tasa de rayos x captados en los días 27 y 48 de observación de la galaxia y se espera que, junto con otros modelos de galaxias que ya se hayan fusionado se pueda extrapolar un modelo matemático más preciso para entender “el baile de las galaxias”, como diría un doctor de un centro de investigación que solía frecuentar.