[metroimage ids=”38-261558,38-261562,38-261565,38-261567,38-261570,38-261572,38-261574,38-261578,38-261579,38-261580,38-261581,38-261582,38-261585,38-261591,38-261592,38-261593,38-261595,38-261598″ imagesize=”large”]

Review Fitbit Force [FW Labs]

Cuando el cuantificarse a uno mismo es una acción social, Fitbit es la mejor en desarrollar este tipo de productos.

Cuantificadores o monitores de actividad, parece que pasó de una moda pasajera a ser una tendencia clara y en crecimiento. Este “movimiento” que ha crecido muchísimo durante 2013, te permite guardar cada movimiento que haces para un análisis más a fondo en otro momento, pasaron de ser pequeños dispositivos que ponías en tus zapatillas o guardabas en tu bolsillo a ser productos que como ahora se le llaman, “los vestimos” (weareables).

Fitbit Force es el último monitor de actividad de Fitbit, la marca que quizá es quien está marcando el ritmos este tipo de productos. LG, Samsung, Sony y otros grandes fabricantes han empezado a apostar por este tipo de productos, pero una empresa relativamente pequeña, es quien ha marcado y sigue marcando las pautas de los cuantificadores.

Antes de comenzar, cabe señalar que la venta de este producto fue suspendida debido a reacciones alérgicas de algunos usuarios, que le han valido una demanda a la compañía. No obstante, se espera que se vuelva a vender el producto a mediados de año.

Fitbit Force, de monitor de actividad a reloj

Con Fitbit Force tienes en tu muñeca un dispositivo pequeño, que pasa bastante desapercibido, con una pequeña pantalla que al pulsar el único botón que tiene, se enciende y muestra la hora. A simple vista puede parecer un reloj, pero es mucho más.

En su interior tiene los componentes de un cuantificador con sensores que captan todos tus movimientos. Cada paso que das, cada planta que subes, cada vez que corres o que estás viajando en un medio de transporte motorizado. Con él y junto a las aplicaciones móviles que Fitbit tiene para Android y para iOS, puedes sincronizar todos estos datos para que de datos en números, puedas ver interpretados en gráficas tu evolución.

Pero la gran diferencia con Fitbit Flex, su predecesor, es esta pequeña pantalla OLED que te mostrará información básica con la presión de un botón. Inicialmente la hora, los pasos que has dado, la distancia total del día que llevas recorrida, las calorías consumidas el número de pisos que has subido, el tiempo que has estado haciendo actividad física y las alarmas que tienes configuradas.

No solo te “cuenatifica”, también te muestra la información básica que necesitarás conocer para ver tu progreso.

Está fabricado de goma y es al tratarse de un dispositivo que va en tu muñeca, han ideado una forma sencilla de ajustártelo para evitar que se caiga, con un enganche a presión que es francamente difícil de poner hasta que logras que los dos enganches, se inserten para que queden fijos. También hay que resaltar que parece bastante débil la forma de engancharse, sin duda, pero una vez puesto en tu muñeca, se siente sólido y no hay problemas de que se caiga.

No te preocupes por el tamaño de tu muñeca, sus correas de goma son del mismo tamaño que un reloj de pulsera tradicional y se adapta a todo tipo y tamaño de muñecas, desde las más gruesas a las más delgadas.

Aunque hemos conocido problemas con Fitbit Force por reacciones alérgicas, personalmente no he tenido este problema. La goma con la que está fabricada está diseñada para ser resistente a todo tipo de actividades, por lo que tiene que soportar sudor, polvo, humedad o incluso calor o frío que no me atrevería señalar como extremo, pero si temperaturas fuera de lo normal.

Fitbit nos ha comentado que aunque este producto lo estemos probando en Europa, su puesta a la venta en Europa y otros países está por ahora en pausa.

Fitbit Force incluye una pequeña función que es bien recibida como son las alarmas, que puedes activar desde la aplicación. Fitibit vibrará durante unos segundos para que puedas darte cuenta, pero cuidado con usarlo como despertador, aunque el motor interno tiene fuerza, si estás profundamente dormido no logrará despertarte.

Cuando cuantificarse a ti mismo es adictivo

Nunca me encontré en una situación en la que pensase que necesito un Fitbit, en la que medir mi actividad física aunque use aplicaciones como Nike+ Running para medir al distancia de algunas carreras. ¿Pero el día a día? No.

Entonces te pones ere Fitbit en la muñeca y empiezas a ver en la aplicación como empiezan a contar los pasos que vas dando, incluso cuando simplemente te levantas a por un café. Todo vale. Empiezas a agregar a contactos donde puedes ver su actividad mostrada en una cifra que, por el simple echo de competir, tienes que superar o cuanto menos igualar.

Fitbit te muestra algo más que pasos, intenta ser un acompañante para tener una vida más saludable simplemente mostrándote la información que te faltaba.

Hay dos opciones vitales en la aplicación de Fitbit que se vuelven costumbres como es el ingresar la información del agua que has bebido y los platos que has comido durante el día para hacer una contabilidad de calorías ingeridas, que se restarán de las calorías que has quemado. Incluso la gestión de un plan alimentario que te permite llevar la cuenta de cuantas calorías tienes que ingerir y la actividad que tienes que alcanzar al día para perder peso. Pero esta es una de las partes peor gestionadas por Fitbit, incluir datos a mano en muchos casos es imposible, porque no hay platos que reconozca la base de datos interna que aun así, puedes agregar siempre que tengas un aproximado de calorías que has ingerido.

La visualización de sueño es una de las funciones que más me han parecido interesantes. Esta función muestra cuando has estado inquieto, despierto y cuando has estado dormido durante la noche. A priori esta información puede parecer simple, pero visualizada con unas semanas de información recogida, te permite comprender tu patrón de sueño y una media de horas que pasas descansando.

Conclusión

Fitbit Force es uno de esos cuantificadores que merecen la pena, una vez tengan solucionados los problemas de fabricación y algunas reacciones alérgicas. Es un cuantificador simple que va en tu muñeca y cuya batería dura fácilmente una semana, algo de agradecer porque no es la mejor experiencia tener que quitártelo y cargar la batería.

Aunque el conocer la información de tu actividad física son datos que a una gran mayoría de personas no les interesa, para los que tengáis un poco de interés por saber qué hacéis todos los días, os enganchará. Es una buena herramienta para personas que hacen ejercicio físico todos los días, pero que además puede hacer que personas con poca actividad, se enganche y decida tener una vida más saludable.

Aunque el producto es bueno, el sistema de enganche no es óptimo, tampoco el tiempo que la pantalla está activa, que con un par de segundos más que se mantenga activada son tener que pulsar ningún botón, podría ser interesante. De la misma forma, la configuración inicial es muy sencilla usando su adaptador USB, aunque la aplicación para Android la notamos menos avanzada que la de iOS.

Fitbit Force estárá disponible por USD$129 en EE.UU., aunque su venta se ha detenido, igual que su lanzamiento en Europa, se espera que a mediados de año se vuelva a vender de nuevo.

Link: Fitbit Force