¡Hasta siempre Wayerless!

¡Hasta siempre Wayerless!

Nuevos desafíos me separan de la comunidad. Muchas gracias por permitirme escribir para ustedes tantos años.

No es raro que me esté tomando un whisky mientras escribo estas palabras pues más de alguna vez disfruté de uno en momentos importantes frente al teclado. Diré a mi favor que el licor me ayuda a juntar esa mínima cantidad de valor necesario para poder dirigirme a ustedes una vez más.

Hoy quedará marcado como mi último día al mando de Wayerless, un sitio del que fui parte al momento de su fundación de la mano de ilustres personas, y que hoy dejo voluntariamente por trabajar en un nuevo proyecto que me quita el sueño, el que me ha unido a gente muy talentosa con un desafío y una visión en común.

Amo Wayerless. Amo la comunidad. Amé cada momento tras el teclado, caminando a una pauta, entrevistando a alguien, coordinando reviews con Jonathan, conversando con lectores de todo el mundo, el tedioso tiempo arriba de un avión o la falta de sueño en una locación distante, todo para reportear y llevarles lo que ocurría en nuestro adorado mundo móvil.

Realmente siento que lo pasamos muy bien juntos, y eso es lo que me llevo. Fueron 3 años maravillosos, llenos de satisfacciones y de cosas que junto a mi equipo nos dieron tantos motivos para celebrar y también para cuestionarnos y reinventarnos todas las veces que fuera necesario, siempre con el único fin de llevarles información de la mejor manera posible.

Puedo dar fe de que vivimos en función del sitio, y que esa pasión fue la que tratamos de llevarles cada día en forma de notas, reviews, “jangauts” y – prácticamente – todo lo que hicimos con compañeros que a la larga se convirtieron en buenos amigos.

Jonathan, Exequiel… Extrañaré trabajar con ustedes.

Dejo además muchos afectos en la oficina que alberga a Betazeta. Gente talentosa que seguirá llevando adelante sus respectivos proyectos y que continuará dando lo mejor que tienen por sus respectivos públicos.

Me emociona decir esto: Sepan que fue un honor escribir para ustedes, los lectores de la comunidad de móviles más importante de Latinoamérica. Lo disfruté… Espero que lo hayan disfrutado también.

A cargo de Wayerless queda Manu Contreras. Manu es un gran profesional, un tipo de trayectoria excepcional y – por cierto – alguien a quien admiro mucho. Lo leía cuando escribía en la competencia y siempre consideré que sus textos y sus análisis eran geniales. Estoy seguro que lo hará excelente y que la comunidad lo apoyará en su gestión.

Tarde o temprano nos volveremos a encontrar en este mundo de ceros y unos pues no dejo la industria de los medios — o la tecnológica — y les aseguro que cuando así sea habrá dos cosas que no habrán cambiado: La vocación y la motivación. Por ahora sólo estaré a un tweet de distancia.

Con el último sorbo a mi vaso se cierra el ciclo más feliz de mi vida, todo para iniciar otro que – espero – sea todavía más satisfactorio. A su salud, y a la salud de lo que vendrá para todos nosotros.

Ahora me voy. Como siempre, hay mucho trabajo por hacer.

Hasta siempre… y gracias por estar ahí.