Android Wear y el rol del sistema operativo en la Internet de las cosas

Android Wear y el rol del sistema operativo en la Internet de las cosas

¿Cuántas cosas usarán Android en el futuro próximo?

Puede que Google haya pensado en teléfonos móviles cuando compró Android Inc. de Palo Alto en 2008. Sin embargo, Android, el sistema operativo, ha llegado mucho más lejos que los celulares.

La primera admisión de que Android había salido de los teléfonos la vimos en 2011, cuando Google lanzó Honeycomb, una versión del sistema operativo especial para tablets. Las siguientes versiones ya no fueron exclusivas para uno u otro tipo de dispositivo, sino que incorporaron al tablet directamente en un solo Android.

Google ahora admite que Android también va bien con otro tipo de dispositivos: los vestibles. Android Wear es así la “versión especial para vestibles” del sistema operativo, que hasta el momento solo hemos visto aparecer en relojes (de Motorola y LG), pero que en teoría podría usarse en otros aparatos que llevemos encima.

Android Wear permite comandos de voz, y ha adaptado algunas ideas utilizadas en las gafas Glass, usando las tarjetas de Google Now para aprovechar el limitado espacio disponible en la pantalla de un reloj. Este formato no da muchas opciones para navegar contenido, prestándose mejor para notificaciones y mensajes breves.

La entrada oficial de Google como proveedor del software de los vestibles se da luego de algunos intentos de fabricantes como Samsung, cuya primera versión del Gear utilizaba una versión de Android modificada por el fabricante. En este sentido, Android Wear podría facilitar el trabajo a los fabricantes y abrir la puerta a una mayor gama de dispositivos, que puedan competir tal como lo hacen hoy los teléfonos con Android.

El sistema operativo de las cosas

Cocinando con Android (cc) AskDaveTaylor

El que Android esté pensado para hacer algunas cosas y no otras no ha detenido a la imaginación de los fabricantes. Hemos visto cámaras de fotos, hornos de cocina y refrigeradores con Android, entre otras cosas. La propia Google quiere automóviles con Android, y quién sabe hasta dónde podría llegar.

Lo concreto es que cada vez más cosas se conectarán a Internet. LG quiere que conversemos por chat con los electrodomésticos, Philips tiene ampolletas que se conectan vía WiFi, Nest creó un termostato y un detector de humo inteligentes, también conectados a la red. Todos estos aparatos necesitan un sistema para coordinarse y funcionar, y Android, aparentemente, es la alternativa que está más a la mano, pese a no estar hecho para lavadoras ni implementos hogareños.

Samsung es tal vez el único que podría presentar algún tipo de contrapeso en este sentido a través de Tizen, pero el sistema operativo recién está comenzando a ser utilizado por la compañía y le falta pulirse.

Por supuesto, también está la posibilidad de que cada fabricante apueste por un sistema propietario exclusivo, pero ello disminuiría las posibilidades de contar con aplicaciones y la opción de que diferentes aparatos se reconozcan unos a otros; sin mencionar los riesgos de seguridad en sistemas que no son tan examinados como los proyectos open source.