Ahora sabemos cómo fue el primer iPhone

Ahora sabemos cómo fue el primer iPhone

Parece de todo excepto un teléfono móvil...

El mundo de la tecnología recuerda el primer iPhone como aquel teléfono que Apple presentó el año 2007, sin embargo, antes del modelo final existieron varios dispositivos previos que sirvieron como base para llegar a lo que todos conocemos hoy en día.

Porque en realidad el primer iPhone de la historia es bastante más rudimentario de lo que pensamos: una computadora Mac obsoleta para emular un procesador central móvil de bajo rendimiento, una pantalla táctil plástica para nada moderna, y hasta lo que parece ser un teléfono tamaño completo para hablar. Ahí, durante el año 2006, Apple hacía las primeras pruebas del software que tiempo después se convertiría en iOS.

Esta anécdota sale a la luz gracias a las recientes declaraciones de Greg Christie, ingeniero en software de la compañía que habló en el marco de una de las tantas demandas legales vigentes entre Apple y Samsung, instancia en la que además se explicó el rol de Steve Jobs durante el proceso de desarrollo del iPhone.

Ocurrió así: en febrero del año 2005, Steve Jobs exigió a Christie que en un plazo de dos semanas su equipo de trabajo (que era bastante reducido) debía presentarle un proyecto decente del software que correría en el iPhone, de otro modo asignaría el proyecto a un equipo diferente. Pero el ingeniero y sus compañeros cumplieron bien y llenaron las expectativas de Jobs, quien ya tenía fija en su cabeza la idea de cómo debía ser el teléfono, pero no tenía claros conceptos como el “deslizar para desbloquear” y el diseño del reproductor musical.

Así, se dio inicio a una matarón de dos años y medio donde el equipo de Christie trabajó junto a los más altos ejecutivos de Apple para afinar el diseño del iPhone, trabajando en las ideas básicas de software que en 2007 impresionaron al mundo, pero que se gestaron en ese dispositivo improvisado y rudimentario de la imagen.

Link: Wall Street Journal