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Nokia X, el primer androide finlandés [A Primera Vista]

Podría parecer que Nokia queda a deber en muchos aspectos con este equipo, pero se las arregla para sorprender con un dispositivo sencillo y muy bien segmentado.

Apagado, parece un Asha sobredimensionado; sin embargo, el nuevo equipo de la finlandesa Nokia tiene un secreto que hoy lo pone en el centro de un mundo que había sido rechazado por la compañía apenas unos años atrás. El Nokia X es una muestra de lo adaptable que resulta Android, que permite incluso que los fabricantes dejen fuera los productos de Google para ofrecer su propia experiencia a la medida.

Diseño

A primera vista el Nokia X no luce nuevo. Algunos de sus materiales – como el policarbonato- y su diseño son elementos que se repiten en numerosos equipos de la compañía. Tal como en aquellos equipos anteriormente presentados, el dispositivo ofrece comodidad en su uso. Nada sorprendente en este apartado.

Sistema operativo

El tema que hace importante a este equipo es Android -nada más-, a pesar de que Nokia se esfuerce por ocultar al máximo el sistema operativo móvil que da fuerza a esta plataforma denominada Nokia X Software Platform. Según ejecutivos, debería ser un equivalente a Android 4.2.x.

Hardware

Técnicamente hablando, el X tiene una pantalla IPS de 4 pulgadas que luce simplemente bien, aunque para los más delicados podría haber demasiados bordes pixelados en ella. La verdad, no importa. El segmento hacia el cual apunta tiene más interés en tener una experiencia de calidad que en el look de los íconos.

Para propiciar la experiencia, el equipo cuenta con un procesador dual-core de 1 GHz, lo que le otorga la potencia necesaria para las tareas livianas que uno realizaría con este smartphone. Va perfecto con juegos y aplicaciones, aunque en ocasiones es posible notar un poco de retraso entre el gesto y la acción. Nada serio.

Tal como te lo contaba en la nota de su lanzamiento, el X tiene 512 MB de RAM mientras que el X+ tiene 768 MB de RAM y una tarjeta de memoria de 4GB incluida dentro del paquete. Más allá de eso, las diferencias entre ambos equipos están dadas por el rendimiento extra que consiguen con sus partes. El resto es prácticamente igual.

Conclusiones

Como buen equipo Android, las posibilidades respecto a los cambios que un desarrollador puede introducir parecen ilimitadas. Esto abre campo para que los X se conviertan en una linea de dispositivos en la que los desarrolladores inviertan muchas horas para mejorarlo  y abrir todos los campos que Nokia podría haber cerrado intencionalmente. El potencial es enorme.

Solo nos queda esperar hasta que el dispositivo sea puesto a la venta para comenzar a ver cómo se desarrolla la historia de un equipo que parecía imposible hace un año, pero que hoy abre un nuevo escenario para todos los entusiastas de Nokia y de Android. No cabe duda que los consumidores de equipos verán en la familia X un aparato para saltar de su feature phone -o quizás de un Asha- a un smartphone de verdad.