Meatspace Chat: Una efímera mezcla de IRC, Twitter y GIFs animados

Meatspace Chat: Una efímera mezcla de IRC, Twitter y GIFs animados

El servicio es un chat anónimo con GIFs animados, mensajes de 250 caracteres, y donde los mensajes duran como máximo 10 minutos.

Hay un curioso y nuevo chat de Internet que puede ser bastante interesante para matar el tiempo, se llama Meatspace Chat y su particularidad es que el servicio es una extraña amalgama entre IRC, Twitter, Snapchat y los GIFs animados.

Esto es porque la idea del servicio es una sala de chat sin apodos donde uno puede escribir un mensaje de 250 caracteres como máximo, y al momento de presionar ‘Intro’ tu webcam toma un pequeño video de 2 segundos que lo convierte en un GIF animado que acompaña tu texto.

Sin embargo eso no es lo único especial, lo destacable es que el servicio es efímero como Snapchat. Los mensajes no se respaldan y desaparecen a los diez minutos. No hay ninguna URL que te enlace a algún mensaje o siquiera al perfil de una persona (nadie se identifica). Las conversaciones aparecen un rato y luego desaparecen para siempre.

Como es de esperarse, uno podría pensar que no falta nada para que se convierta en el nuevo Chatroulette lleno de varones tratando de mostrar sus partes íntimas o de trolls que postean ofensas. Para solucionarlo, y dado que como se puede apreciar en la imagen superior la interfaz es sumamente sencilla, prácticamente el único botón que existe es para dejar ‘mudo’ a un usuario y no verlo más, así de simple.

Meatspace además tiene su propia API para que cualquiera pueda crear una aplicación para la plataforma, y el término que utilizan para referirse los unos a los otros en el sitio son cualquier descripción terminada en ‘bro’ (de brother, hermano, pero referiéndose a ‘amigo’).

Finalmente, hay que señalar que el nombre ‘meatspace‘ (algo así como ‘lugar de carne’) es un término informal anglosajón para referirse al Mundo Real® que proviene de Neuromancer del escritor William Gibson:

Le dañaron el sistema nervioso con una micotoxina rusa de los tiempos de la guerra.

Atado a una cama en un hotel de Memphis, su talento se le extinguió micrón a micrón y alucino durante treinta horas

El daño fue mínimo, sutil, y totalmente efectivo.

Para Case, que vivía para la inmaterial exultación del ciberespacio, fue la caída. En los bares que frecuentaba como vaquero estrella, la actitud distinguida implicaba un cierto y desafectado desdén por el cuerpo. El cuerpo era carne. Case cayo en la prisión de su propia carne.

Link: Meatspace Chat (vía TechCrunch)