La computadora que lo cambió todo

La computadora que lo cambió todo

Revisamos, a través de 30 años de historia, los 10 ordenadores de Apple que han moldeado la industria de la tecnología de consumo.

“The computer that changed everything.” Con esa frase, Apple define a la primera Macintosh, computadora que cumplió 30 años de su lanzamiento este 24 de enero. Si se es sincero -sea uno fanático o detractor de la marca-, la oración resulta muy certera. Estamos hablando de un ordenador que introdujo el entorno gráfico a la mayoría de los usuarios en una época en la que saber código era prácticamente indispensable para la informática.

Apple enumera en su sitio temático muchas de las virtudes de la primera Macintosh: la introducción del ratón como elemento de la computadora -que a la postre, se volvería indispensable-; una interfaz amigable que se valía de metáforas visuales (la carpeta, el cesto de basura) para hacerse entender; un bajo coste ($2.495 USD de la época, contra $10.000 del precio de un ordenador de la época).

Quizá la Macintosh no fue la pionera en muchas características técnicas, pero sí en su visión de mercado como una computadora de uso para un público generalizado.

Es un reto escribir un texto halagüeño sobre Apple sin arriesgarse a ser tildado de poco objetivo, mucho menos cuando se habla del peso histórico de una marca dentro de la historia de la computación de consumo (y hago la acotación sobre consumo porque el aspecto de innovación técnica es otro cantar). Empero, tomaré esta ocasión el riesgo para contar 10 casos en los que, pese a quien pese, la Mac sí lo cambió todo.

1. Macintosh Plus y la industria de periféricos

© Apple

La Macintosh Plus salió al mercado en 1986, apenas dos años después de la Macintosh original. Entre sus características, estuvo su apuesta fuerte por el uso de periféricos. Con la introducción del puerto SCSI (Interfaz de Sistema para Pequeñas Computadoras), hizo posible la conexión con otros aparatos como los escáners, las impresoras o los discos duros.

En pocas palabras, el SCSI permitió que Apple y otras empresas tuvieran un estándar para conectar dispositivos periféricos en las computadoras personales, lo que detonó a varias industrias. Al día de hoy, el SCSI no ha perdido vigencia, pues es utilizado en servidores.

2. Macintosh II y la calidad del monitor

© Apple

Una de las innovaciones que presentó la Macintosh II en 1987 fue el uso de una tarjeta de vídeo para desplegar 256 colores en pantalla. Además, se convirtió en el primer Macintosh que utilizaba el monitor de forma modular -es decir, no integrado con el resto de la máquina-. No obstante, el monitor de Apple no era compatible con el puerto de un estándar VGA y pasó algo de tiempo hasta que la Macintosh Power G3 (1997) fuera compatible.

Si bien Apple no fue la primera computadora con monitor a color (honor que corresponde a IBM y su adaptador de gráficos de color en 1981), la mayoría de los usuarios optaba por el monitor monocromático por su precio menor. Desde el inicio, Apple puso mucha importancia en el despliegue de color en pantalla -tanta, que las máquinas se alentaban por el proceso-, algo que con el tiempo convirtió en una de sus obsesiones y fortalezas. Si no me creen, miren hoy en día a la MacBook Pro con Retina Display.

3. Macintosh IIx y el diskette HD

© Apple

El almacenamiento de las primeras computadoras fue uno de los grandes problemas de los fabricantes. Con la Macintosh IIx, Apple tomó la decisión de incorporar el diskette HD (floppy de 1.44 MB) como su estándar, ayudando a masificar su uso. Hablamos de una época en la que el otro estándar de almacenamiento portátil era el disco de 5 1/4” con capacidad de 360 KB o el floppy de 3.5, pero de sólo 400 KB.

4. PowerBook 540c y el trackpad

(cc) Wikimedia Commons

Hoy en día, el trackpad es visto como algo normal en una computadora portátil. En 1994, era una innovación técnica de la PowerBook 540c. Este panel sustituía al trackball (también presente en otros modelos de Macintosh, como la PowerBook 170), al pointer (incluido al centro del teclado en algunos modelos de IBM) o el ratón convencional. Huelga decir que se convirtió en un estándar para el resto de los fabricantes.

5. PowerBook 1400 y el CD-ROM

(cc) Gorka Roldan / Flickr

Apple siempre se ha distinguido por empujar a diferentes formatos de almacenamiento. Desde el inicio adoptó al floppy de 1.44 MB como su estándar. Con la PowerBook 1400, introdujo el disco compacto (CD) dentro de una computadora portátil.

Mientras que Apple había dado pasos firmes en la edición de vídeo y audio con modelos anteriores en computadoras de escritorio -como la Power Macintosh 9500 en 1995-, la llegada del CD a las portátiles de nuevo cimbró a los fabricantes. Si a eso sumamos los avances anteriores en audio (por ejemplo, la PowerBook 540c fue la primera con bocinas integradas y audio estéreo de 16 bits), podríamos decir que la 1400 fue el primer referente en portátiles que apostaban por la multimedia.

6. iMac G3: una adelantada a su tiempo

© Apple

Pocas máquinas han sido tan adelantadas a su época como la primera iMac. Dejemos de lado su estética innovadora: hablamos de una máquina que replanteó muchas cosas para la industria. En primer lugar, apostó por la popularización del USB. Teclado y ratón se conectaban a través de este puerto, impulsando una estandarización para conectar los periféricos que perdura hasta nuestros días (y en la que, casualmente, Apple se mueve en el sentido contrario algunas veces).

La iMac G3 también demostró una de las características de personalidad más fuertes de la marca: su renuencia a extender la vida de productos que considera superados. Tal fue el caso del floppy: poco importó que la Macintosh fuese uno de sus principales impulsores en el pasado. En 1998 decidió que el futuro (o presente) era el disco compacto y se cargó a la disquetera.

7. iBook G3 y la conectividad WiFi integrada

© Apple

En 2000, Internet aún se estaba haciendo un hueco en nuestras vidas. Desde un par de años atrás, Apple se había percatado del potencial de la conectividad a la red (no en balde, la i de la marca es por Internet) y lo demostró convirtiendo a la iBook en la primera portátil con capacidad de conexión a redes inalámbricas integrada.

Para quienes no recuerden esa época, las computadoras (de escritorio o portátiles) requerían de un módem inalámbrico por USB para poder acceder al WiFi. Como define Apple en su sitio temático por los 30 años: “[la iBook] pavimentó el camino de la revolución móvil.”

8. PowerBook G4 y Mac OS X

© Apple

Hay un antes y después de Mac OS X. Por supuesto, no es el sistema operativo más popular del planeta -ése es Windows en sus diferentes versiones, pese a quien pese-, pero sí se convirtió en el referente en cuestión de diseño, usabilidad y experiencia de usuario.

La introducción de Mac OS X replanteó la relación entre interfaz y usuario; y fiel a la costumbre de Apple, dio la importancia debida a la estética como complemento de la funcionalidad.

9. iBook G4 y la Mac como símbolo

© Apple

Muchas cosas cambiaron en la primera mitad del siglo XXI gracias a Apple. El surgimiento del iPod (2001) le había dado una frescura nueva a la marca. En imagen y personalidad, esto se vio reflejado en los diseños de la iBook G4.

Si bien Apple se distinguió siempre por ser una marca vinculada a la creación artística, estos modelos se volvieron una declaración de principios. La fuerza actual de Apple, no sólo en ventas y en innovación, sino como un símbolo cultural, puede entenderse perfectamente a raíz de estos lanzamientos.

10. MacBook Air y la era de lo esencial

© Apple

Quizá la última gran apuesta de las computadoras Macintosh vino con la MacBook Air. En un movimiento arriesgado, la marca decidió prescindir de características como el puerto Ethernet o un lector de discos compactos. ¿La razón? Ya no son esenciales en una época en la que el contenido se consume de manera digital e Internet es accesible a través de WiFi en casi cualquier parte.

Para muchos, es la movida más crítica que ha hecho Apple en sus ordenadores en los últimos años. A 5 años de esta ejecución, aún hay quienes especulan si fue un éxito o una metedura de pata. ¿Mi percepción? La primera. Si no me creen, basta con ver la reacción del mercado y la tendencia: a la MacBook Air le siguió una muy popular generación de ultrabooks de distintos fabricantes.

Link: 30 Years of Mac (Apple)