Solo 4% de los que se inscriben en cursos online los completan

Solo 4% de los que se inscriben en cursos online los completan

Quienes imparten cursos online están ajustando sus estrategias para obtener mejores resultados.

Un estudio a millones de usuarios de cursos abiertos masivos online, conocidos como MOOC, señala que en promedio la mitad de los inscritos vieron una clase, y solo 4% completó el curso.

Por otro lado, el estudio de la Universidad de Pennsylvania también derriba la idea de que estos cursos le abren la puerta a personas con menor acceso a la educación en países en desarrollo. Alrededor de 80% de los que se inscribieron a un MOOC dictado por una universidad ya tenían un título de algún tipo.

Pese a los resultados, no se piensa que los MOOC vayan a desaparecer por su poca efectividad, sino que se espera que se vayan transformando. Según señala el New York Times, organizaciones sin fines de lucro como edX están produciendo videos para apoyar clases online, y la empresa Coursera está experimentando al usar sus cursos junto a discusiones en clase en consulados de EE.UU.

Otros están experimentando con “MOOCs conectivistas”, que intentan conectar y comunicar a los estudiantes entre sí, más que entregar contenido de parte de un profesor. En varios casos se están buscando opciones intermedias entre online y presencial.

Uno de los casos más criticados es el de Udacity, fundado por el profesor de inteligencia artificial Sebastian Thrun, quien se asoció con la San Jose State University para ofrecer cursos de bajo costo cuyos créditos serían válidos en la universidad. Thrun esperaba aumentar la participación de los alumnos contratando mentores que ayudaran a los estudiantes, pero eso no funcionó. A quienes tomaron los cursos online les fue mucho peor que a los que tomaron clases normales. En álgebra, menos de un cuarto de los estudiantes pasaron la clase.

Thrun ha señalado que los experimentos han mejorado en la versión de los cursos de verano y que ahora los estudiantes online tienen mejores resultados que los presenciales en la sala de clases. Sin embargo, los cursos de verano no funcionan igual que los regulares, por lo que la comparación podría no ser la mejor.

Link: New York Times