¿Queremos que Internet nos recuerde para siempre?

¿Queremos que Internet nos recuerde para siempre?

Servicios como Snapchat han demostrado que hay valor en olvidar lo que hacemos en Internet.

Una columna en el Wall Street Journal dice que Snapchat es el mejor invento de 2013. No es que sea algo que cambió al mundo, terminó con la pobreza o resolvió el problema energético, sin embargo, la app hizo eco de algo que estuvo en discusión durante gran parte de 2013: La privacidad.

Snapchat elimina los mensajes algunos segundos después de que los recibe la persona a quien iban dirigidos, algo así como las cartas que se autodestruyen de Misión Imposible. Hay fallas que permiten capturar el mensaje para la posteridad, pero la idea es que la conversación no será vista por otros y no quedarán registros.

Esto se contrasta con lo que hace Facebook, que mantiene un perfil con todo lo que has hecho en tu vida, las personas con quienes te reúnes, dónde fuiste, qué recibiste para Navidad. Como comentábamos a principios de año, ahora es posible tener un registro de nuestra vida entera, almacenado convenientemente en Internet.

Google también busca lo mismo, registrando lo que hacemos en Internet y asociando eso a nuestro perfil para conocernos mejor.

Cambio de mentalidad

Muchos se han rebelado contra estos sistemas, intentando crear sus propias versiones no comerciales de las redes sociales o cerrando sus cuentas a modo de protesta. ¿Es Snapchat producto de un cambio de mentalidad?

En un perfil sobre Edward Snowden en la revista TIME, se indica que los más jóvenes no creen que el ex analista deba ser acusado criminalmente por revelar el espionaje de la NSA, en contraste a los mayores, donde la mayoría opina que debería ser condenado. “Snowden es un efecto, no una causa. Esta nueva generación tiene una idea diferente de dónde debe estar el límite” de la privacidad, opinó el ex director de la NSA y la CIA, Michael Hayden.

De ser así, Snowden sería parte de una generación que aprecia más el valor de la privacidad, y por lo mismo habría decidido dar a conocer las operaciones de la NSA, considerando que iban más allá de los límites aceptables.

¿A dónde va Internet?

Desde hace algún tiempo se ha discutido sobre el “derecho al olvido“. Internet no olvida. Ese momento vergonzoso, esa foto que nunca deberías haberte tomado, nunca desaparecerá de Internet y te perseguirá el resto de la vida. Pero, ¿por qué debería ser así? ¿Qué tal si los servicios fueran más como Snapchat, y se borraran cada cierto tiempo?

¿Viene la “Internet borrable”? Probablemente tendremos los servicios que recuerdan para siempre y los que se olvidan de las cosas funcionando en paralelo en el futuro cercano. La elección podría estar en nuestras manos de elegir aquel servicio que mejor nos acomode.