Obama no usa un iPhone por no ser suficientemente seguro

Obama no usa un iPhone por no ser suficientemente seguro

El primer mandatario peleó para poder usar su BlackBerry en sus labores diarias. También usa un iPad 2 recibido de manos de Steve Jobs. Sus hijas usan iPhone.

El Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, es probablemente el usuario más reconocible de BlackBerry alrededor del mundo. Siempre que es fotografiado con un equipo móvil en sus manos, es su inseparable dispositivo canadiense. Un equipo que, tal como confirmó a un grupo de jóvenes en una actividad en la Casa Blanca, usa por seguridad nacional.

Consultado por uno de los asistentes al encuentro sobre el por qué no usaba un iPhone en vez de un BlackBerry, Obama aseguró que no lo hacía “por motivos de seguridad”. Su BlackBerry es el único aparato que ha logrado certificación del Departamento de Defensa para poder ser usado a nivel presidencial, mientras que otros equipos Android y iOS han conseguido también mejorar sus estándares pero todavía no alcanzan un nivel considerado seguro por este estamento de gobierno.

Obama tuvo que pelear para poder certificar su “BarackBerry”, el que fue requisado en su momento para obligarle a usar un Sectera Edge — el equipo presidencial — pero finalmente le permitieron quedarse con ella y usarla de forma oficial. Las hijas de Obama tienen total libertad de elegir equipos móviles de su preferencia… Ellas usan iPhone.

El teléfono del Presidente tiene una aplicación especial llamada SecureVoice que le permite comunicaciones no interceptables y una serie de otras ventajas de privacidad. Ah, y en su calidad de Comandante en Jefe de las fuerzas armadas, ese equipo además le permite revisar información secreta obtenida por la NSA en cualquier lugar del mundo.

De todas formas, Obama es también usuario de iOS pues utiliza un iPad 2 regalado por el mismísimo Steve Jobs en 2011 durante una cena en Silicon Valley. Seguro que en ese equipo tiene configurado su correo personal — sí, tiene uno — y aseguró que sólo 10 personas saben cuál es la dirección. De paso dejó en evidencia a George Bush y Bill Clinton, sus dos antecesores, los que nunca tuvieron una casilla de correo personal mientras estuvieron en la presidencia.

Link: Reuters