Australia ofreció entregar datos de ciudadanos comunes a agencias de inteligencia

Australia ofreció entregar datos de ciudadanos comunes a agencias de inteligencia

EE.UU., Reino Unido, Canadá y Nueva Zelanda tendrían acceso a metadatos de australianos.

La agencia de espionaje de Australia ofreció entregar información de ciudadanos comunes y corrientes a sus socios de inteligencia, entre los que se cuenta Estados Unidos y Reino Unido. Según documentos filtrados por Edward Snowden y publicados por The Guardian, se discutió compartir “información médica, legal o religiosa”, lo que estaría fuera de sus atribuciones legales como agencia.

La agencia de inteligencia, conocida como Defence Signals Directorate (DSD), podría compartir datos con menos restricciones que las impuestas por otros países socios, como Canadá. “La DSD puede compartir metadatos en masa, sin selección ni minimización mientras el objetivo no sea un nacional australiano”, señalan los documentos.

Los metadatos son informaciones adicionales que generamos al usar la tecnología, como por ejemplo la fecha y hora en que realizamos una llamada, el lugar donde se tomó una foto o el destinatario de un e-mail. Entregar estos datos “en masa” implica que no se ha borrado ni editado nada para proteger a ciudadanos comunes cuyos datos pueden haber sido recolectados en la operación, aun si no tenían nada que ver con la investigación que estuviese llevando a cabo la agencia.

El documento filtrado muestra el poco cuidado que hay con los metadatos, pese a que estos pueden entregar mucha información sobre una persona. Si bien la información se entrega si el objetivo de la investigación no es un australiano, nada impide que en esa masa de datos haya información sobre ciudadanos comunes.

Las agencias que cooperan en este grupo son conocidas como los “cinco ojos“, y agrupan a EE.UU., Reino Unido, Canadá, Nueva Zelanda y Australia. Dado que los documentos filtrados corresponden a un borrador, no se sabe finalmente si Australia entrega actualmente o no este tipo de información a sus socios, aunque al menos consideró hacerlo.

Link: The Guardian