Tearaway [NB Labs]

Tearaway [NB Labs]

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El mundo de papel de los creadores de LittleBigPlanet llega para convertirse en uno de los mejores juegos de la PS Vita hasta la fecha.

Plataformas:PlayStation Vita
Desarrollador: Media Molecule
Distribuidor: SCE

¿Habría que aplaudirle a un juego sólo porque su concepto es “diferente”? Pese a que una idea fresca es digna de reconocimiento, existe la creencia errónea de que sólo con romper el molde es suficiente para merecer la ovación de los jugadores, sin importar lo decepcionante que pueda ser el resultado final. En el caso de Tearaway, por fortuna, no hay necesidad de regalar sonrisas falsas o disimular aprobación, pues simplemente estamos frente a uno de los mejores juegos que se han lanzado en la PS Vita.

Es en este punto donde quizá se pregunten qué es lo que hace a este juego tan especial, y la respuesta es muy sencilla: todo, desde su extravagante concepto construido alrededor de un mundo de papel, hasta su jugabilidad que no teme aprovechar todas las características de la portátil de Sony. Por supuesto que sería demasiado pretencioso decir que Tearaway revoluciona el concepto del género de plataformas, y la realidad es que no lo hace; pero sin duda debería de marcar una tendencia importante en la forma como se ve a la Vita y sus componentes.

La historia de Tearaway nos pone al control de Iota (o Atoi, en caso de escoger el género femenino) un mensajero que tiene que sortear obstáculos a través de diferentes escenarios para entregar un importante mensaje. A lo largo de la aventura, Iota se encuentra con varios personajes que le indican el camino a seguir, le dan información del lugar donde se encuentra, o simplemente le piden su ayuda para realizar tareas, por decirlo de alguna forma, un tanto curiosas.

Al tratarse de un mundo hecho exclusivamente de papel, todas las actividades están relacionadas con este material, y van desde hacerle una corona al rey ardilla con la ayuda de una mesa de recortes, hasta revelar caminos para descubrir los secretos que guardan los diferentes escenarios. Para esto, la pantalla táctil de la PS Vita alza la mano como la compañera ideal, pero, a diferencia de otros juegos donde su implementación se siente forzada y poco intuitiva–como por ejemplo, Uncharted: Golden Abyss–, en Tearaway se utiliza con maestría y se complementa magistralmente con el buen trabajo que ha hecho el estudio en el diseño de los niveles.

Siguiendo con la tónica vista en LittleBigPlanet, en Tearaway también podemos modificar no sólo las acciones y apariencia del personaje, sino también el entorno. En 2007, Phil Harrison, que en ese entonces se desempeñaba como presidente de Sony Worldwide Studios, acuñó el término “Game 3.0” durante una de sus ponencias en la GDC, y acotó que el concepto se refiere a todas esas acciones del jugador en pos de tener injerencia en la construcción de los niveles. En esta nueva aventura del estudio Media Molecule la fórmula sigue presente, aunque en una dosis más reducida a lo que fue su opera prima.

Para ilustrar cómo se aplica el Game 3.0 en Tearaway, basta con mencionar algunos ejemplos, como construir desde cero los copos de nieve que caen en un lugar determinado, o el hecho de hacerle una cara nueva a uno de los personajes sin rostro que habitan el extraño mundo donde se mueve Iota. Si bien hay figuras predeterminadas que pueden ser adquiridas gastando un poco de confeti (que es la moneda del juego), cuando se trata de crear nuestros propios diseños las posibilidades son prácticamente infinitas, y al final todo depende de la creatividad que decida invertir el jugador.

Y ya que estamos hablando de creatividad, aquí cabe destacar otro de los elementos más imaginativos dentro del juego: la integración en el relato del mismo jugador, que queda representado como una especie de deidad que guía el camino del protagonista y se convierte en su razón de existir.

Gracias a la cámara frontal de la PS Vita, nuestro rostro aparece dentro de un sol en tiempo real en ciertos segmentos de la aventura y hasta es posible tomarnos fotos que luego formarán parte del decorado de los niveles. Asimismo, con la ayuda del panel táctil trasero, podemos intervenir directamente en la acción para abrirle paso a Iota resolviendo puzles o acabar con algunos malos.

Es un verdadero logro la forma en la que el estudio ha aprovechado las bondades de la Vita para contar su historia, y el decir que estamos frente a uno de los mejores títulos que han desfilado por la portátil no son palabras huecas. Sencillamente, sería difícil, si no imposible, imaginar a Tearaway en otra consola, y creo que eso es algo que Media Molecule ha capitalizado con creces.

Por desgracia, el reto que ofrece la aventura no es para nada elevado y dar con la pantalla de los créditos finales (que por cierto, dura una eternidad) no conlleva mucho tiempo. La historia tampoco es algo del otro mundo, aunque el final es ciertamente enternecedor.

Durante mi paso por el juego, también me enfrente a ciertos contratiempos con la cámara que provocaron que cayera al vacío inevitablemente en más de una ocasión. Si bien es posible controlar el encuadre en algunas partes, en otras la perspectiva se queda completamente fija y no da oportunidad de buscar el mejor ángulo para identificar la posición de las plataformas.

Fuera de esos problemas menores, no queda más que decir, excepto que Tearaway no es otro juego más del montón. Su refrescante concepto y la irreverencia de su ejecución lo convierten en un juego obligado para todos los que tienen una PlayStation Vita, y un ejemplo a seguir para todos los que pretendan desarrollar para esta consola en un futuro.

Es un gusto darse cuenta que Media Molecule no se quedó encasillado en LittleBigPlanet y que parece que al estudio aún le queda mucho papel de donde cortar.

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