Científicos descubren que dinosaurios transitaban entre la Patagonia y la Antártica

Científicos descubren que dinosaurios transitaban entre la Patagonia y la Antártica

Un grupo de paleontólogos descubrió gran cantidad de huesos de dinosaurio en la Patagonia chilena.

Un grupo de científicos del Instituto Antártico Chileno (INACH) descubrió que existió una conexión terrestre entre la Patagonia y la Península Antártica, a través de la cual transitaban animales en ambos sentidos, y se extendían plantas.

El descubrimiento específico es de huesos y partes de cráneo de dinosaurios al norte de la provincia de Última Esperanza, los más australes de los que se tiene registro, en el extremo sur de Chile.  Los restos corresponderían a dos formas diferentes de ornitópodos, aunque los fósiles aún deben ser comparados con otras colecciones paleontológicas para identificarlos.

Algunos de los restos serían de hadrosaurios o dinosaurios de pico de pato, que eran herbívoros que tenían más de dos mil dientes en la boca, organizados en grandes placas, que molían y picaban el alimento antes de tragarlo. Los hadrosaurios han sido frecuentemente encontrados en el hemisferio norte, sin embargo, hay registro de un diente de esta especie en la Antártica.

El sitio descubierto cuenta con una gran cantidad de huesos, algo “inédito en el país. Todavía se deben seguir las investigaciones de campo para establecer la extensión y concentración de fósiles in situ”, señaló Alexander Vargas, doctor en biología de la Universidad de Chile.

Además de los huesos, se descubrieron fósiles de hojas de Nothofagus de aquella época. Se trata de “hojas que por lo menos tienen 66 millones de años”, afirma Marcelo Leppe, paleobotánico del INACH. Los Nothofagus (Familia Nothofagaceae Kuprian) comprenden 10 especies en Chile, y dominan el paisaje boscoso del sur de Sudamérica, siendo conocidos comúnmente como robles, coihues, lengas, ñirres, raulíes, ruiles y hualos.

Nunca se habían encontrado hojas de esta especie antes de los 50 millones de años”, señala Leppe. En la Antártica hay registro de estas hojas aún más antiguos, de 80 millones de años. Esto sería clave para entender la historia de la Antártica y el sur de Chile, que en algún momento estuvieron unidos para permitir la distribución de estas especies de un lugar a otro.

“Nuestra hipótesis es que Nothofagus llegó desde Antártica a Chile agresivamente dominando el paisaje natural hasta el presente”, concluye Leppe.

Estos descubrimientos fueron hechos en febrero de este año, por un equipo compuesto por 11 investigadores, muy cerca de la frontera con Argentina, fuera del Parque Nacional Torres del Paine, y a más de 120 km de Puerto Natales.

Link: INACH