Astrónomos en la Antártica captan los neutrinos más energéticos que se hayan visto

Astrónomos en la Antártica captan los neutrinos más energéticos que se hayan visto

Los neutrinos pueden entregar información sobre lo que ocurre en otros lugares del universo.

Los neutrinos son partículas difíciles de detectar que, a diferencia de la luz, pueden atravesar cualquier materia que se cruce en su camino. Los astrónomos quieren estudiarlos porque podrían llevar consigo información sobre lugares y eventos muy lejanos en el universo.

Así, se construyó el observatorio de neutrinos IceCube en el polo sur, que aprovecha los hielos de la Antártica para captar el paso de los neutrinos. Al chocar con átomos de hielo, los neutrinos provocan una luz azul, llamada “radiación de Cherenkov” que es detectada por el IceCube.

La revista Science publicó un estudio sobre 28 neutrinos con una alta energía, más energía de lo que se había detectado nunca para un grupo de neutrinos. Se cree que los neutrinos altamente energéticos son producidos por objetos cósmicos poderosos que pueden ser el origen de los rayos cósmicos de alta energía, como supernovas, hoyos negros, púlsares y otros fenómenos.

“Vemos neutrinos cada seis minutos, pero son de poco interés para nosotros. Lo que queremos ver es un puñado de eventos enviados hacia nosotros desde el universo distante. Por fin los hemos descubierto”, afirmó el investigador Francis Halzen.

Los investigadores no pueden captar al neutrino mismo, sino que todo lo que ven es la radiación provocada por la interacción con el hielo polar. A partir de ahí, los científicos determinan la energía que tiene el neutrino. Los 28 recopilados en el estudio están entre los más energéticos vistos hasta el momento, lo que supondría que se originaron en un gran evento astronómico.

Los científicos no saben de dónde vienen los neutrinos, y el objetivo ahora es encontrar una forma de descubrirlo. Según el investigador y profesor de la Universidad de Wisconsin-Madison, Gregory Breit, esto márca “el amanecer de una nueva era de astronomía”.

Link: IceCube