Adam Orth se reinventa después del polémico #dealwithit

Adam Orth se reinventa después del polémico #dealwithit

El ex-creativo de Microsoft se refiere por primera vez a lo sucedido luego de sus infames dichos sobre la Xbox One y el DRM.

Adam Orth será por siempre recordado como el director creativo de Microsoft que causó un descalabro de épicas proporciones gracias a su opinión -personal- sobre los dispositivos siempre conectados a internet. En aquella oportunidad, los comentarios de Orth se enmarcaban dentro de la polémica decisión original de Microsoft de lanzar la Xbox One con DRM y conexión permanente a internet.

Lo que pasó después es historia conocida: la Xbox One será igual que la 360, Microsoft ofreció disculpas por lo sucedido, y Adam Orth se fue de Microsoft y se convirtió en un meme de internet. Ahora, con la perspectiva que da el tiempo, el ex-director creativo de Redmond reconoció en el evento GDC Next que se equivocó en la forma de sus dichos, y que la lección aprendida sobre como conducirse al andar por la red es probablemente la más importante de su vida.

Fui increíblemente torpe al expresar mi opinión personal en un foro público sobre un tópico muy volátil y controversial entre la comunidad de jugadores. Y empeoré todo al continuar la conversación de forma sarcástico con un amigo cercano. Si bien ese tono era natural y normal para nosotros, el resto del mundo leyó algo muy diferente. Ahora es fácil para mí darme cuenta de la polémica que se generó, considerando mi posición profesional del momento y la manera en que dije las cosas.

Y si bien mantengo mi opinión, además del derecho que tengo a expresarla, me equivoqué totalmente en la forma. Esa conversación debí haberla tenido con mis colegas y con un par de cervezas en vez de hacerlo en Twitter.

Todas las críticas racionales que recibí hubieran sido absolutamente merecidas. Pero desafortunadamente, eso no fue lo que pasó.

Orth también comenta que algunas personas le sugirieron contactar a las autoridades, pero que al final no lo hizo porque “¿a quíen iba a reportar? ¿a toda la internet?”. Y al final, toda la experiencia fue para mejor: “Sobreviví. Cuando algo malo te pasa, hay dos opciones: ponerse en posición fetal y hacerse la víctima, o enfrentar la verdad, enfrentar los errores con humildad y seguir adelante”. Eso sí, hubo algunos momentos en que estuvo cerca de ceder a la presión, sobre todo cuando la gente empezó a canalizar la ira con su hijo, pero al final nada pasó a mayores.

Las consecuencias del episodio fueron bastante grandes para Adam Orth. A los cuatro días de aquel infame tweet decidió renunciar a Microsoft y dejar de lado una excelente oportunidad profesional. Luego, las amenazas trascendieron el ámbito virtual y comenzaron a materializarse en llamadas telefónicas y comentarios totalmente irracionales que también afectaron a su familia, por lo que también eligió cambiarse de ciudad y comenzar todo desde cero como una forma de protegerse.

Lo cierto es que Adam Orth parece estar en un mejor momento ahora, tanto profesional como personal. Si él aprendió la lección, sería bueno preguntarse si “la internet” habrá sacado algo en limpio de todo.

Link: Polygon