Voyager 1 dejó el sistema solar por fin, según nuevo estudio

Voyager 1 dejó el sistema solar por fin, según nuevo estudio

La sonda fue lanzada al espacio hace 36 años y está a 19.000 millones de kilómetros de distancia de nuestro sol.

¿Dejó el Voyager 1 el Sistema Solar? Los científicos llevan algunos años haciéndose esta pregunta sin lograr una respuesta definitiva. Hoy, la NASA declaró oficialmente que el Voyager 1 abandonó nuestro sistema solar, siendo el primer objeto humano en llegar al espacio interestelar. La sonda fue lanzada al espacio hace 36 años y está a 19.000 millones de kilómetros de distancia de nuestro sol.

Las dudas respecto a si el Voyager había salido o no del sistema solar se deben a que la zona de transición, donde el sol deja de tener influencia y la nave entra al espacio interestelar, no era como los científicos habían predicho.

Algunas mediciones entregaban el comportamiento que los investigadores esperaban, sin embargo otros datos eran ambiguos y consistentes con que el Voyager todavía estaría bajo la influencia del sol. Para llegar a una determinación faltaba una medición de densidad de plasma, que es mucho más alta fuera del sistema solar que adentro.

Los investigadores  D. A. Gurnett, W. S. Kurth, L. F. Burlaga y N. F. Ness recolectaron los datos sobre plasma enviados por el Voyager entre abril y mayo de 2013, descubriendo abruptos cambios en la densidad de plasma consistentes con la interacción entre el material que viene del sol y la materia del espacio interestelar.

Esto significaría que el Voyager efectivamente traspasó la frontera y es el primer objeto humano en salir de nuestro sistema.

Plasma en el espacio exterior

El Sistema Solar está dominado por el sol, tanto por la gravedad como de forma electromagnética. El viento solar – partículas eléctricamente cargadas que vienen del sol – salen expulsadas hacia afuera y se mezclan con el material que viene del espacio que está más allá, conocido como el medio interestelar. La frontera entre el sistema solar y el medio interestelar está marcada por una onda de choque conocida como choque de terminación.

Tanto el viento solar como el medio interestelar son plasma, sin embargo, el plasma solar es más caliente y menos denso que el que está en el lado interestelar. Así, la región de transición después del choque de terminación está marcado por un aumento en la densidad del plasma, y una baja de la temperatura. La transición se conoce como heliopausa, y su lado exterior es el límite del sistema solar.

Voyager 1 no puede medir directamente la densisdad del plasma, pero gracias a otros eventos, pudieron calcularlo. En marzo de 2012 ocurrió una gran erupción en el sol, que llegó hasta el Voyager 13 meses después, en abril de 2013. En ese momento, el plasma alrededor de la nave comenzó a vibrar, y los instrumentos de la sonda detectaron movimiento.

Las oscilaciones le permitieron a los científicos determinar la densidad del plasma, y descubrir que éste era 40 veces más denso que lo que se había detectado en otras capas anteriores de la heliósfera. Este tipo de densidad solo es esperable del espacio interestelar.

Link: ArsTechnica