La pelea por adaptar el procesador de textos a los móviles

La pelea por adaptar el procesador de textos a los móviles

Las aplicaciones de notas intentan impulsar la producción de textos de forma colaborativa aprovechando el auge de tablets y smartphones.

El procesador de textos es un software que lleva años sin mayores cambios, siendo uno de los primeros programas que fueron parte de la funcionalidad de un PC. Word de Microsoft fue uno de los que llegó a dominar este ámbito – en 2009, 500 millones de personas usaban Office – pero de a poco han comenzado a incorporarse cambios que están despertando una nueva competencia.

Primero fue Google Docs, que en 2007 vino a remecer un poco el mundo de la ofimática sumando un ingrediente vital: Internet. Los procesadores de texto ahora nos permitirían colaborar, además de requerir almacenamiento en la nube.

El escenario que nos convoca hoy incorpora otro ingrediente clave: Los móviles.

El usuario puede estar en un dispositivo diferente a un laptop o un PC de escritorio, lo que ha llevado a repensar el formato del procesador de textos. Interfaces más simples, opciones más limitadas, pero buscando lograr la libertad para crear un texto desde cualquier aparato de una manera que no resulte complicada.

Así, la pelea se ha instalado entre el procesador de textos tradicional y las aplicaciones para tomar notas, buscando un punto de equilibrio que permita compartir, editar y escribir de forma compatible y ubicua. Estas son las alternativas que están disputando el espacio hoy.

Box Notes

Anunciado esta semana, Box Notes viene a expandir la oferta de almacenamiento que ya entrega Box. De la aplicación no se sabe mucho todavía pero ha llamado la atención porque su programador principal es Sam Schillace, fundador de Writely, la aplicación que sirvió de base a Google Docs.

Notes permitiría colaborar entre diferentes usuarios en tiempo real y funcionará desde tablets y smartphones. Aunque no hay aplicaciones anunciadas, el sitio oficial muestra el sistema corriendo en diferentes dispositivos.

Quip

Bret Taylor, ex gerente tecnológico de Facebook, también se lanzó con la idea de renovar los procesadores de texto y anunció Quip. De momento está en beta, pero su acercamiento también va por lo móvil primero. Así, propone una interfaz sencilla sin demasiadas opciones, y cuenta una aplicación para iOS, prometiendo una app para Android en el futuro cercano.

Al igual que en el caso de Box, permite la colaboración entre varias personas, incluyendo un sistema de chat y notificaciones.

Evernote

Fue uno de los pioneros en pensar en el móvil primero, creando aplicaciones dedicadas para los principales sistemas operativos de smartphone y tablet, y también para equipos de escritorio. Su funcionamiento es relativamente sencillo, permitiendo crear notas de texto, audio y con imágenes que luego se sincronizan entre dispositivos. También es fácil compartir una nota con otros, aunque no permite colaborar entre varios sobre un mismo archivo.

Cuenta con una versión para empresas, que separa las notas dentro de la misma aplicación, para utilizar notas con fines laborales y facilitar compartir entre equipos de trabajo.

OneNote

Microsoft lanzó OneNote originalmente en 2003, como un sistema para tomar notas que pudiesen incluir fácilmente diferentes formatos, como audio, imágenes, texto escrito con un stylus, etc. Se puede escribir en cualquier parte de la página sin orden establecido, como si fuera realmente un cuaderno.

También permite edición simultánea entre varios usuarios, guardando el documento en SkyDrive o Dropbox. Microsoft se ha preocupado de llevarlo a los móviles, y actualmente dispone de aplicación para iOS (iPhone y iPad), Android y Windows Phone, además de Windows.

Google Keep

Google notó que Docs – ahora Drive – no calzaba tan bien en los móviles, por lo que lanzó Keep, una app sencilla para Android que también cuenta con una versión web. La interfaz y las funciones son extremadamente sencillas, y su funcionalidad se parece más a la de Evernote, en el sentido de que las notas se pueden enviar fácilmente a otras personas, pero no hay edición simultánea de las mismas.