[metroimage ids=”38-246185,38-246189,38-246191,38-246197,38-246201,38-246211,38-246216,38-246217,38-246224,38-246225,38-246229,38-246232,38-246237,38-246245,38-246251,38-246252,38-246254,38-246256,38-246259,38-246260,38-246263,38-246264,38-246265,38-246268,38-246270,38-246274,38-246278,38-246285,38-246288,38-246291,38-246295,38-246297,38-246303,38-246307,38-246310,38-246313,38-246314,38-246320,38-246322,38-246323,38-246326,38-246327,38-246328,38-246329,38-246332,38-246336,38-246340,38-246344″ imagesize=”large”]

Review Google Chromecast [FW Labs]

Si has considerado comprarlo, no lo sigas pensando y hazlo: Aunque tiene sus limitaciones, por US$35 no hay mucha vuelta que darle. Pero si ya tienes algo similar como un Apple TV, no va a ofrecer nada nuevo.

Somos fanáticos del televisor. No de los canales y del servicio televisivo con horarios programados de forma fija, pero si del dispositivo. Gracias a la TV y de poder programar el VHS a finales del siglo pasado, pudimos descubrir los avances de la tecnología con “Una Ventana hacia el Futuro” (Beyond 2000) o el mundo submarino con Jacques Cousteau. Aunque muchos demonizan la “caja tonta”, nosotros creemos que es uno de los grandes inventos cuando se aprovecha con buen contenido. Por lo tanto siempre nos entusiasmamos cuando anuncian algún nuevo dispositivo que nos permite evitar la televisión tradicional y poder acceder con mayor libertad a más contenido, como lo hace el Google Chromecast.

Apenas Google presentó el nuevo Chromecast y nos enteramos que estaba disponible de forma inmediata en Amazon, en cosa de minutos ya lo habíamos comprado y despachado a nuestra casilla en Miami. Un par de días después ya lo teníamos en nuestras oficinas en Santiago de Chile y comenzamos a probarlo. Durante las pruebas intentamos responder la mayoría de las preguntas que han surgido en los comentarios, aprovechando de comparar con su principal competidor Apple TV cuando corresponda.

Instalación

El dispositivo requiere energía adicional para funcionar. (cc) Leo Prieto / FayerWayer.

La instalación no puede ser más sencilla. Al abrir la caja encontramos el dispositivo mismo, un cable micro-USB, una extensión HDMI (para puertos difíciles de acceder o para mejorar la señal) y finalmente una fuente de poder por si no tienes un puerto USB disponible para darle energía. En nuestra primera prueba lo conectamos a un televisor de la oficina que no tenía un puerto USB disponible y tuvimos que usar la fuente de poder. Inicialmente también tuvimos problemas conectándolo a la red WiFi de la oficina, mientras cualquier otro dispositivo se conectaba sin problemas. Así que optamos por continuar nuestras pruebas desde la casa, donde todo fluyó sin problemas.

En la casa el televisor elegido tenía un puerto USB disponible muy cerca de las salidas HDMI, por lo que todo quedó escondido detrás del televisor de forma impecable. Cabe destacar que si tu router WiFi está muy lejos de tu televisor, vas a tener constantemente problemas de calidad de señal y el dispositivo no ofrece la opción de conectarlo por Ethernet, por lo que tendrás que ajustar la ubicación de tu red WiFi para disfrutar la mejor experiencia con tu Chromecast.

Una vez conectado y encendido, probamos activándolo tanto desde un iPhone como desde un computador. Desde el móvil debes comenzar ingresando a un sitio web y luego conectarte a una red WiFi creada por el propio Chromecast para “subirle” la configuración y dejarlo activado, después de eso ambos dispositivos deben quedar conectados a la misma red WiFi para poder compartir contenido.

Desde el computador fue más fácil aún, descargas una aplicación desde la página de Google, ingresas toda la configuración y se guarda en el Chromecast. Una positiva sorpresa es que aunque el Chromecast no tiene compatibilidad para redes WiFi de 5 GHz, si tu router puede ofrecer dos redes, puedes tener tu computador conectado a la red de 5 GHz (con menos congestión) y el Chromecast conectado a la misma red de 2.4 GHz, con ambos dispositivos comunicándose sin problemas.

Después de configurarlo no hay mucho más que hacer. El Chromecast queda dando la hora y mostrando fotografías aleatorias con el mensaje “Ready to Cast”, esperando recibir contenido.

Chromecast listo para recibir contenido. (cc) Leo Prieto / FayerWayer.

Consumiendo Contenido

Lo primero que hicimos fue descargar la extensión para Google Chrome y compartir nuestra pestaña del navegador en la pantalla gigante. En segundos estaba todo funcionando de maravillas. Aunque en los primeros instantes de movimiento (hacer scroll hacia arriba o hacia abajo, iniciar una animación, etc) se nota una “pixelación” en la pantalla, esta no es lo suficientemente desagradable como para perjudicar la experiencia. Adicionalmente, tienes la opción de forzar la calidad del streaming de tu navegador, con tres opciones: Standard (480p), High (720p) o Extreme (720p high bitrate). Con esta última opción nunca tuve problemas y la mantuve forzada ahí durante el resto de las pruebas. Cabe mencionar que no puedes compartir contenido de tu navegador en Full HD (1080p), aunque el dispositivo es capaz de desplegar esa calidad — cosa que si puedes hacer con su principal competidor, el Apple TV.

En pocas palabras: Despliega todo lo que puedas abrir en Chrome. Abrimos un video MP4 en calidad 480p directamente desde nuestro disco duro y lo reprodujo sin problemas. Luego probamos un MKV a 720p y aunque no logramos hacer funcionar el audio (Dolby Digital AC-3), creemos que lo podríamos haber resuelto instalando un par de codecs adicionales. Pero lejos lo que mejor funciona es YouTube, siendo capaz de obtener los videos directamente desde la nube a su máxima calidad disponible, incluso 1080p.

Luego probamos algunos servicios como Hulu — con los consejos que hemos compartido anteriormente para utilizar Hulu fuera de Estados Unidos — que también funcionó impecablemente. Peor suerte tuvimos con Spotify, ya que no tiene versión web por lo que no pudimos enviar música desde Spotify al Chromecast. [Actualización: Gracias a los comentarios probamos play.spotify.com que no conocíamos y funciona perfecto!] Otros servicios de música con versión web como Rdio funcionaron sin problemasQuizás lo más importante para muchos, ¡Cuevana funcionó tan bien como Hulu! Con Netflix tuvimos más problemas, luego de múltiples intentos fallidos, finalmente fuimos capaces de reproducir un capítulo de Arrested Development desde un dispositivo Android pero nunca desde un iPhone.

Cuevana funcionó sin problemas con Google Chromecast. (cc) Leo Prieto / FayerWayer.

Hablando de Android e iPhone pasamos a la segunda fase de nuestras pruebas: Enviando contenido desde dispositivos móviles. En este caso las opciones se reducen bastante, ya que no puedes enviar cualquier tipo de contenido al Chromecast. El dispositivo funciona únicamente con un par de aplicaciones móviles: YouTube y Netflix (tanto en Android como en iPhone) y Google Play (sólo Android). Al igual que con AirPlay, una vez que comienza a reproducir el contenido, puedes cambiar a otra aplicación en tu equipo sin problemas — sin embargo sólo con el Chromecast puedes incluso apagar el equipo, ya que el streaming viene directo desde la nube y no desde tu equipo.

La cantidad limitada de aplicaciones para poder utilizar Chromecast desde equipos móviles sigue siendo su gran desventaja, comparado con el Apple TV donde puedes compartir cualquier contenido, incluso hacer un screencast de todo lo que tienes en pantalla — aunque oficialmente esto sólo funciona con iOS, hay una docena de aplicaciones para usar AirPlay con tu Android.

Conclusión

Tal como les dijimos en el primer párrafo, por su bajo precio, el Chromecast se convierte rápidamente en un producto favorito que recomendamos ampliamente. Desde tu PC, Mac o Chromebook Pixel puedes compartir prácticamente todo el contenido que puedas desplegar en tu navegador Chrome, lo que lo hace increíblemente versátil. Su mayor limitación viene del soporte limitado en equipos móviles que aún cuenta con muy pocas aplicaciones, pero no nos cabe duda que durante las próximas semanas irán apareciendo cada vez más apps compatibles con Google Cast — cruzamos los dedos para que una de las primeras sea Spotify.

Si ya tienes un dispositivo como Apple TV, este sigue siendo más versátil aunque a un precio casi tres veces mayor, por lo que no tiene mucho sentido tener ambos equipos. Pero si no tienes un equipo similar y quieres hacer que tu televisor sea más inteligente, compra un Chromecast sin pensarlo dos veces.

Impresentable

  • Limitado: Al momento de la prueba sólo funciona con cuatro aplicaciones — Google Chrome, Google Play, YouTube y Netflix.
  • Débil señal WiFi sin compatibilidad con redes 5 GHz (y sin opción de Ethernet).

Imperdible

  • Precio muy asequible.
  • Desde el PC funciona con casi cualquier tipo de contenido sin problemas.
  • Compatible con Android e iOS de fábrica.