La tinta electrónica sobrevive

La tinta electrónica sobrevive

Las pantallas de tinta electrónica de los ebooks parecen una tecnología arcaica pero seis años después del primer Kindle, sigue siendo pieza clave en la tecnología de consumo.

Cuando Amazon lanzó el primer Kindle no se trataba del primer dispositivo en usar una pantalla de tinta electrónica, tampoco era el único dispositivo disponible para leer ebooks. Pero al igual que Apple revolucionó el mundo de la música con el primer iPod, Amazon logró revolucionar el mundo de los libros electrónicos con Kindle.

Amazon Kindle, el original, el primero blanquito y con teclado salió al mercado por USD$399, un precio que hoy en día es inaceptable en un producto de este tipo. Hace ya seis años del lanzamiento del primer Kindle y hemos visto como en este tiempo el mercado de los lectores de ebooks apenas han cambiado. Se han hecho más delgados, también han perdido peso, incluso hay una variedad de tamaños disponible, pero en esencia siguen siendo lo mismo, una pantalla de tinta electrónica con un sistema operativo muy básico que apenas deja hacer algo más que abrir los libros y tomar anotaciones.

Lo curioso de este tipo de dispositivos es que se ha visto bajar el precio rápidamente, gracias a que las pantallas de tinta electrónica lograron ser más baratas al fabricarse millones de ellas para diferentes marcas en poco tiempo.

Si nos posicionamos en 2007 cuando el primer Kindle salió a la luz, podíamos pensar que para leer es perfecto, no tienes problemas de batería al no necesitar una luz para iluminarse y la poca cantidad de grises capaces de mostrar lo convertía en un producto no muy bueno para ver fotos de libros. Es simplemente para leer, y como máximo, para ver algún cómic en blanco y negro.

Vimos una evidente evolución en Amazon al lanzar sus primeras tablets Kindle Fire en 2011. Era el paso evidente tras los lectores de ebooks, se quería atacar el mercado de la música online, de las revistas y de los libros electrónicos con contenido multimedia. Apple domina el mercado de las tablets, pero Amazon logra crear un producto barato con una dudosa calidad de materiales que finalmente funciona, Kindle Fire se vende muy bien y hasta hoy hemos tenido varias ediciones incluyendo una con pantalla en alta definición.

La tinta sobrevive, pese a las pantallas a color

Los lectores de ebooks con pantalla de tinta electrónica sobreviven. La clave reside no en Amazon, ni en Sony que es otra marca con un peso importante en lectores de ebooks. Si esta tecnología sobrevive es gracias a miles de pequeñas marcas que han conseguido abrirse un mercado con lectores extremadamente baratos y que siguen funcionando para lo más básico: leer.

Hay que tomarse muy en serio el mercado de los libros, por lo menos a los lectores. Todo el mundo conoce alguien que se le puede considerar un devora-libros, personas que leen mucho al año, incluso varios al mes. Con tal nivel de hambre por la palabra escrita, es normal que muchos se pasen al formato electrónico. Un dispositivo, con una media de 8 GB  se convierte en una grandísima biblioteca con posibilidad de almacenar tus mejores libros.

Por desgracia, este tipo de pantallas es ahora mismo lo más cercano que tenemos a una pantalla con un consumo de energía mínimo. La tecnología usada en este tipo de pantallas por ahora solo se usa con diferentes niveles de grises, que aunque en la última década se ha avanzado en mostrar más niveles de grises, una pantalla de tinta electrónica a color sigue siendo algo no muy viable. Lo más similar que se ha conseguido son las pantallas Mirasol de Qualcomm pero, tras varios años, aun no se ha visto nada en el mercado.

Amazon no da detalles de las ventas de Kindle, simplemente dice obviedades como “millones de personas tienen un Kindle” en datos de 2011, pero tan solo podemos conocer estimaciones que no son nada si combinamos las ventas de esos millones de dispositivos de pequeñas marcas que compran en China, le agregan su logo y software para vender por debajo del precio de otras marcas.

Y sin embargo, una tecnología tan solo en apariencia arcaica como la tinta electrónica, sigue siendo la mejor solución para leer.

Vía: @angeljimenez
Foto: shanelin