Killzone: Mercenary - A primera vista

Killzone: Mercenary - A primera vista

La guerra ISA-Helghan, ahora en versión portátil.

Desde que se anunció la existencia de un producto como Killzone: Mercenary, la atención del público se centró principalmente en dos cuestiones. Primero, y por tratarse de un first person shooter, estaba el morbo de saber si por fin habrá un juego que esté a la altura en la Vita. Y segundo, por tratarse de un juego firmado por quienes mejores resultados han conseguido en PlayStation 3, como la gente de Guerrilla Games.

La valoración final del producto va a quedar para otro momento más apropiado, pero hasta ahora lo que hemos podido ponerle las manos encima a Mercenary prepara el camino para algo bastante competente, y más todavía considerando el sistema para el que se lanza. La versión previa del juego que nos facilitó Sony incluye una misión de la campaña, que da varias pistas de lo que se viene tanto en el aspecto puramente jugable como en el envoltorio.

La misión de la demo dura alrededor de 20 minutos, y los objetivos son bien simples: colarse en una base enemiga y completar un par de tareas, todo con la armada Helghan enfrente y lista para acabar con los intrusos. La puesta en escena en general bebe de lo que ha sido Killzone en PlayStation 3, tanto en el diseño de niveles como en el sistema de disparos y gunplay en general, aunque por tratarse de "soldados a sueldo", algunas reglas se alteran. El núcleo principal es el sistema de recompensa en dinero por cada acción realizada; desde destruir barriles, meter headshots, utilizar artefactos o ir abriendo puertas.

Killzone Mercenary 06 (APV)

Dentro de la misión, el dinero se puede utilizar para ir mejorando el arsenal. Comprar nuevas armas, rellenar las cargas por completo, o ir cambiando el sistema de protección son algunas de las opciones que se entregan. Todas estas acciones se ejecutan por medio de una interfaz táctil muy interesante (se simula un panel en el brazo del soldado) que hace gala de un excelente diseño, tanto visual como funcional. Los controles táctiles dentro de la acción son más o menos reducidos -excepto para el ataque cuerpo a cuerpo, una mecánica muy bien implementada-, pero su utilización en el menú de armas sí tiene bastante más lógica y no se siente como un agregado innecesario.

Es imposible referirse a Killzone: Mercenary sin dedicarle un párrafo a su apartado audiovisual. En ese sentido, el trabajo de Guerrilla Cambridge es de primer nivel, aún cuando lo que probamos no es la versión final del juego. Mercenary se ve de lujo, amén de un estilo artístico marca registrada de la franquicia que sirve para darle mayor realce a las bondades de la tecnología. Solo en contadas ocasiones queda patente que se trata de un hardware portátil (algunos efectos de explosiones y humo se ven a muy baja resolución); el resto, digno del mejor Killzone en PlayStation 3.

Killzone Mercenary 02 (APV)

A falta de un mes para que llegue el juego a las tiendas, Killzone: Mercenary se presenta como un fuerte candidato para, ahora sí, alzarse como el shooter definitivo de la PlayStation Vita. Otros antes que él quedaron a medio camino -Resistance Burning Skies- o derechamente fracasaron -Black Ops Declassified-, pero Sony parece haber tomado nota. Es posible que no escape a las limitaciones de Guerrilla a la hora de crear un shooter competente y que plante cara a los más grandes (la tónica de Killzone en sobremesa), pero en Vita la situación es diferente y perfectamente podrían ser los que sienten las bases futuras del género en portátiles.

Killzone Mercenary llega el 10 de septiembre a PlayStation Vita, y a fines de agosto se abrirá una beta multijugador abierta para todos.