The Elder Scrolls Online - A primera vista #E3

The Elder Scrolls Online - A primera vista #E3

La gran apuesta masiva de Zenimax y Bethesda empieza a dar sus frutos.

Lo primero que nos comentó el equipo de Bethesda encargado de "resguardar" la zona de The Elder Scrolls Online en el E3 deja en claro que las aspiraciones son muy grandes para este juego, pues es este y no otro el que tiene que ser el gran MMO que salga a la venta en consolas.

A juzgar por los casi 60 minutos en que pudimos echarle mano al juego, la apuesta no es menor. The Elder Scrolls Online es un juego gigante, quizá el proyecto más ambicioso que haya salido desde los cuarteles de Bethesda y Zenimax. Si alguien creía que Skyrim era vasto y sin fin, entonces no ha visto nada, ya que desde Bethesda aseguran que esto va a ser muy superior.

De entrada, hay algunos aspectos que quedan muy claros y que serán familiares para los que ya tienen experiencia en Skyrim y algún juego de la serie TES. El sistema de personalización de personajes, la estructura de las misiones y la presentación de la interfaz no escapa a los conceptos ideados por Bethesda hace unos cuantos años. Como buen MMO occidental, todo está expuesto de forma muy minimalista para que todo sea lo más accesible posible sin darse muchas vueltas, y que tampoco hayan muchos elementos extras que ensucien la imagen en pantalla.

Otro de los puntos relevantes para los desarrolladores es darle al jugador la sensación de que es parte de un mundo grande y persistente. Para ello, es vital que los elementos que rellenan las tierras de Tamriel estén ahí por una razón de ser, no solo por poner algo. Y en ese sentido, juegan un importante papel las misiones implementadas; la idea es darle variedad al conjunto en general, y que -a diferencia de otros MMO- no se caiga en la repetición excesiva solo porque sí.

Una de las misiones que jugamos precisamente daba cuenta de esto. El objetivo no era otro que descubrir por qué estaban apareciendo algunos cadáveres en los alrededores del pueblo, y si bien al comienzo la investigación parecía rutinaria, poco a poco se fue desenmarañando otra trama, y todos los fallecidos pertenecían a un mismo grupo. En sus mecánicas, la misión era bastante sencilla: simplemente había que limitarse a buscar algunas pistas y papeles importantes, y por ahí enfrentar a uno que otro tipo que no quería que se llegara al fondo del asunto. Sin embargo, los diálogos están bien armados y, pese a ser una misión relativamente sencilla, no queda la sensación de estar completando una tarea "fuera de lugar" o insignificante respecto al escosistema en general.

A grandes rasgos, The Elder Scrolls Online apunta a ser algo así como la suma de todos sus antecesores. El mismo Skyrim parece un juego infinito, pero limitado por los confines de lo que está en el disco de juego y aferrado al estado de encendido o apagado de su plataforma base. Este nuevo proyecto rompe con todas esas barreras: la sensación del mundo persistente está presente todo el tiempo, ya sea al ver pulular a otros jugadores en pantalla en misiones similares, en los cambios que van a ir dando forma al entorno o en la misma interacción entre clanes, amigos, y agrupaciones en general.

Lo que pudimos ver y probar en el área de Bethesda en la E3 no era una versión final ni mucho menos. Aún así, aspectos como las opciones de personalización de los personajes eran gigantes, con nueve razas disponibles y una gran variedad de equipamiento y características que se verán ampliadas cuando el juego esté en la calle. De la misma manera, el mundo estaba limitado y lejos de lo que va a ser la escala final, pero el nivel de detalle era casi enfermizo en cuanto a objetos, actividades, NPC o la misma arquitectura de los pueblos.

La primera impresión que deja el juego es que Zenimax y Bethesda están consiguiendo sus objetivos: a fin de cuentas, The Elder Scrolls Online no es más que una versión hiper extendida de Skyrim. La base de la estructura que le resulta tan cómoda al equipo de desarrollo no va a cambiar, sino que simplemente va a extender su horizonte para que este cubra todo Tamriel. Si son de los que le metieron 200 horas a Skyrim u Oblivion, en The Elder Scrolls Online se van a encontrar con la horma de su zapato, cualquiera sea la plataforma en que lo jueguen.