Rocketbirds: Hardboiled Chicken - NB Labs

Rocketbirds: Hardboiled Chicken - NB Labs

Un gallo rockero, una ciudad en peligro, un pingüino dictador.

Plataformas: PlayStation Vita
Desarrollador: Ratloop
Distribuidor: Ratloop
Precio: USD $9.99

Aprovechando el estreno de Rocketbirds: Hardboiled Chicken en la PlayStation Store de Chile y Argentina, nos llegó una copia del juego para que lo probáramos y diéramos nuestras impresiones. El Rocketbirds original (Rocketbirds Revolution!) gozó de bastante popularidad desde su aparición en PC -navegadores- hace algunos años y también en PlayStation 3, pero probablemente todavía sea desconocido para muchos que no han oído hablar de este gallo con aires de Rambo que quiere terminar él solo con el dictador de la ciudad de Albatrópolis

El gallo valiente

Hardboiled Chicken en PlayStation Vita es bastante fiel a sus orígenes. El juego es una mezcla bien balanceada entre plataformas y puzzles, con algo de acción -todo enfrentamiento se resuelve a punta de balazos o golpes- y un diseño de niveles simple y a la vez funcional. El esquema es el clásico de "recorrer de A a B", aunque no siempre en línea recta, sino que dependiendo de los objetivos de nivel, en más de alguna oportunidad habrá que pasearse de un lado a otro en búsqueda de la llave que permita abrir una puerta, o la caja que permita encaramarse a ese borde que antes estaba muy alto.

Que la acción sea directa y algo simple no llega a ser exactamente un problema, sino al contrario. La dificultad está ajustada de manera que, si bien no es un juego muy complicado, tampoco se trata de un paseo o de correr y correr por los niveles en búsqueda del final. Para ello cobra vital importancia el uso de las armas: el arsenal no es el más variado que se ha visto en videojuego alguno, pero las opciones son suficientes para dar variedad y están bien balanceadas para evitar el abuso de una por sobre otra. La metralleta es la más efectiva pero es la que más rápido consume el cargador, la escopeta es letal a distancias cortas y nada más, y así por el estilo.

Por otra parte, y si bien todo se reduce a atravesar niveles en formato 2D, son las pequeñas actividades extras las que le dan valor al conjunto. Los puzzles en cada etapa son relativamente sencillos, pero es la forma de resolverlos la que resulta absolutamente satisfactoria. Hay también algunas secciones al estilo shoot 'em up para irle dando dinamismo al ritmo del juego, pero el punto álgido es sin duda la forma de "utilizar" a ciertos enemigos para abrirse paso por las diferentes salas, y eso sin contar lo que pasa cuando ya no se necesita la ayuda. Una pistola en la sien parece la manera más efectiva para dar de baja un pollo militar y con honores.

Específicamente en la versión portátil, hay algunas opciones para sacarle partido a la pantalla táctil y al sensor de movimiento. El ángulo de los proyectiles a distancia se puede ajustar gracias al panel trasero, mientras que el giroscopio simula un pequeño movimiento de cámara bastante curioso, aunque su utilidad sea escasa. Y como ya es costumbre en muchos juegos de la plataforma, esta versión es un calco casi perfecto del original en cuanto al apartado audiovisual; mención aparte para las cinemáticas entre nivel y nivel, con un humor bastante particular y una historia que raya en lo ridículo, pero todo dentro de un tono y un contexto coherente con el resto del juego. ¿La banda sonora? Puro rock and roll del duro.

Un huevo bien cocido

Rocketbirds: Hardboiled Chicken es un juego muy sólido. En general todos sus apartados están a buen nivel, desde la presentación visual (que en la pantalla de la Vita se ve muy bien) hasta el diseño de los niveles y las distintas opciones jugables que se ofrecen. Pero muchas veces se ha visto que cuesta montones cerrar el paquete de forma satisfactoria, y ahí es donde está el punto ganador de este juego. Su duración se puede antojar escasa (15 capítulos de no más de 20 minutos cada uno), pero al final el juego parece más corto de lo que realmente es. Y si bien el esquema de juego no cambia demasiado, hay las suficientes variantes como para que no se haga pesado, ni para tampoco quedar con la sensación de que se está haciendo todo el rato lo mismo.

Quienes no lo hayan probado antes, pueden adquirirlo por USD $9.99, y de paso aprovechar el cross buy para las versiones de PlayStation 3 y Vita. Si gustan de los juegos de plataformas con algo de puzzles, algo de acción, y una narración graciosa y ridícula, van a pasar unas horas bastante agradables con Rocketbirds: Hardboiled Chicken, cualquiera sea la plataforma de su elección.

Lo imperdible:

– El diseño de los niveles y la acción en general: todo es muy sólido.
– Pese a su sencillez, la dificultad está bien balanceada.
– Los pollos suicidas.

Lo no tan imperdible:

– Las opciones específicas para la Vita no son un real aporte a la jugabilidad.

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