Qualcomm Snapdragon 800, una bestia de rendimiento superior

Qualcomm Snapdragon 800, una bestia de rendimiento superior

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¿Y creías que Snapdragon 600 era poderoso? Quizás quieras ver los resultados de las pruebas de rendimiento que le hicimos al próximo dragón que Qualcomm planea soltar dentro de las próximas semanas.

Hace algún tiempo, cuando hicimos nuestro primer contacto con equipos basados en Snapdragon 800 durante Mobile World Congress 2013, dijimos que durante esas primeras pruebas no fue posible hacer mucho con los modelos de referencia que la empresa tenía para realizar pruebas. Claro, porque a pesar de haber sido presentado durante CES 2013, el producto parecía suficientemente maduro como para ser expuesto al escrutinio público.

Mucho tiempo ha pasado desde esa oportunidad, y el hermano menor de la plataforma — Snapdragon 600 — está en el mercado abriéndose paso en nuestra actual gama alta, pero durante este martes pudimos tener una nueva probada de lo que nos augura el futuro en cuanto a potencia y prestaciones.

Es por eso que viajamos a San Francisco a conocer las bondades del nuevo procesador que dentro de poco tiempo debería estar llegando a nuestros dispositivos móviles favoritos de gama alta… Porque sí, este pone nuevos estándares en cuanto a lo que un equipo de vanguardia debería ser.

Acá no hablamos de equipos finales. Se trata de productos MDP que fueron específicamente creados por Qualcomm como modelos de referencia para que los desarrolladores puedan adquirir y así optimizar su software para que corra sin problemas sacando partido de su procesador con cuatro núcleos Krait 400 corriendo a 2.3 GHz, gráficas Adreno 330 y sus capacidades de grabar y reproducir video en 4K, entre otras ventajas.

Lo de hoy fueron sólo pruebas de rendimiento, y eso es precisamente lo que te vamos a mostrar… Vamos a las cifras, que — te aseguro — hablarán por si mismas.

Quadrant — 21112 puntos

 

AnTuTu — 35671

3DMark Ice Storm — 19137 puntos

 

3dMark Ice Storm Extreme — 13496 puntos

NenaMark1 — 59.9 fps

NenaMark2 — 60.1 fps

Linpack Multi — 1095.238

Vellamo HTML5 — 3.036 // Vellamo Metal — 1.201

Si tomamos estas cifras como referencia, lo natural sería  ver cómo queda en comparación con Snapdragon 600… Y nadie mejor para encarnar la competencia que el equipo emblema de la generación 600: Samsung Galaxy S4.

Usando las pruebas que realizamos en nuestro completo review del Galaxy S4, sus cifras revelan que en Quadrant su mejor prueba fue de 12.057, en AnTuTu fue de 24.564, en 3DMark Ice Storm fue de 11.133, en 3DMark Ice Storm Extreme fue de 6.798, en NenaMark1 su mejor marca fue de 60.0 fps, en NenaMark2 fue de 60.2, en Linpack Multi fue de 752.658, en Vellamo HTML 5 fue de 1.777 y en Vellamo Metal fue de 534.

En prácticamente todas, Snapdragon 600 fue derrotado por el nuevo SoC. BOOM!

De las cifras a palabras entendibles

A pesar de ser una cita sólo para realizar nuestra primera toma de contacto en propiedad y realizar todos los benchmarks que quisiéramos, queda claro que no todo se trata de pruebas de rendimiento. Es que, convengamos, ningún usuario normal está todo el día forzando al máximo a su dispositivo para probar sus límites constantemente. Los benchmarks son una muestra algo irreal y muchas veces poco aterrizable de las capacidades de un equipo computacional… En este caso, un equipo móvil.

Y quizás no hayas entendido nada respecto de lo que significan esos números por lo que me permitiré poner las conclusiones en palabras sencillas y entendibles: El nuevo Snapdragon 800 de Qualcomm es absurda y casi lujuriosamente poderoso y — por consiguiente — supera por amplio margen el rendimiento de cualquier procesador integrado en equipos de gama alta de la actualidad.

Pero entre toda esta locura de cifras, y justo cuando muchos entre los que estábamos acá veíamos a nuestros propios equipos con ojos de sentencia a muerte y recambio, llegó un cable a tierra que nos devolvió a nuestro centro… Y llegó de la propia Qualcomm.

Esta mañana escuchaba a una persona invitada por la empresa para la ocasión que se declaraba a si misma como “benchmarker en recuperación”, pues tras años creando herramientas para hacer este tipo de pruebas y someter a cuanto dispositivo se le cruzara en su camino a estos tests, descubrió que el verdadero poder de un aparato está en la experiencia de uso que el fabricante entrega basado en estas plataformas, y no un puñado de cifras que para el 99% de la gente no significan absolutamente nada.

Suena sensato, muy obvio y casi sacado del manual de un revisor de productos, pero en nuestra emoción por ver los avances que esta acelerada industria nos trae cada cierto tiempo, a veces se nos olvida y cometemos la equivocación de volvernos locos por comprar lo mejor en rendimiento simplemente porque es mejor que lo que tenemos nosotros actualmente.

Verás… El objetivo de un Smartphone o un Tablet no es ningún otro más que hacer que muchas de nuestras tareas sean más fáciles al convertirnos en personas casi omnipresentes gracias a las capacidades del equipo que estemos usando. En lo que corresponde al SoC Snapdragon 800, la parte relacionada con CPU es apenas un 15% del chip, y a pesar que es probablemente una de las más relevantes a la hora de tomar decisiones de compra, eso ni de lejos es lo que debería finalmente hacer que nos decantemos por una u otra opción.

Si miramos todavía más afuera, el SoC — System On a Chip — de un teléfono o Tablet es una parte ínfima de todo lo que compone nuestr sistema. No sería nada sin software, y es ahí donde los fabricantes y los desarrolladores deben comenzar a sacar partido de estas plataformas que — da la impresión — que jamás podrán ser usadas al máximo de sus capacidades. Ese es el desafío.

Qualcomm ha hecho su parte para procurar que nuestros dispositivos que vendrán en el futuro inmediato sean suficientemente poderosos. ¿Necesitamos todo ese poder? Probablemente no, pero es bueno que esté ahí por si un día se requiere… Y estoy seguro que no pasará mucho tiempo antes que sepamos exactamente qué hacer con él.