Lo que esperamos de Nintendo durante esta #E3

Lo que esperamos de Nintendo durante esta #E3

La gran N vivirá una aventura distinta, especial y clave para el futuro de su plataforma de sobremesa.

Nintendo cuenta con una realidad bastante dispar: logró silenciar las críticas sobre su portátil 3D tras un lento inicio, corrigió el curso y pudo consolidarla en un mercado dominado por teléfonos y otros dispositivos móviles. Mientras que, por otro lado, está la Wii U, una consola que ha contado con un primer año en el mercado mucho más lento de lo esperado y con un apoyo de la industria que cae poco a poco.

Por ello -a título megapersonal y por lo visto el último año- de Nintendo no espero nada. La compañía, en un sin fin de oportunidades, ha tenido la posibilidad de lanzar anuncios poderosos en las Nintendo Direct, de comunicar mejor el concepto tras la Wii U, de anunciar que los juegos de peso ya vienen… y no ha aprovechado ninguna a cabalidad.

Las señales son algo incongruentes: después de una prometedora conferencia E3 en video, su complemento -la presentación en vivo un par de días después- logró apagar gran parte del impulso mediático ganado. Hace unos meses anunciaron que no tendrán una gran conferencia (en el sentido habitual de la E3) y que se dedicarán a cosas más pequeñas y centradas en los jugadores con demos E3 en el comercio estadounidense. Este movimiento puede ser todo un acierto, pues puede utilizar de mejor manera sus esfuerzos y hacer más con menos; pero, para sacarle real provecho, necesitan anuncios de peso, de esos que tranquilicen particularmente a la fanaticada que tiene su Wii U juntando polvo.

Nintendo debe demostrar que de una vez por todas entendió el mensaje, que sabe que debe potenciar su ‘reciente’ consola de sobremesa y que debe anunciar juegos de peso. La Wii U necesita (e incluso, merece) contar con personajes clásicos y sagas de renombre: The Legend of Zelda, Metroid, Smash Bros., Star Fox, Mario Kart y otros, hecho que tranquilizará a los actuales poseedores de la consola y a futuros compradores al darles motivos para hacerse de una Wii U. Y ojo, no se deben quedar sólo en anuncios. Los videojugadores somos criaturas excepcionalmente alimentadas por lo visual, por lo que reaccionaremos de mejor manera si hay tráilers, jugabilidad y logos; lo que sea que tengan, muéstrenlo, exhíbanlo en detalle, llamen nuestra atención… y si a esto le sumáramos una baja en el precio de la consola o fecha de lanzamiento de estos juegos anunciados… ¡Gol seguro!

La gran N no cuenta con el ciego apoyo de nadie (como la voltereta olímpica que se dio EA… y basado en las ventas, es comprensible). En momentos como ese es necesario hacer de tripas corazón y valerse por sí mismo. Si no reciben buenos juegos de desarrolladores y publishers externos, lo deben hacer ellos mismos. Nintendo alimentando a Nintendo… de verdad y con ganas. Si esa clase de anuncios tienen lugar, la consola contará con más oxígeno y mejores ventas que, eventualmente, llamarán la atención (como negocio) a las mismas empresas que, de momento, no consideran viable desarrollar juegos para la sucesora de la Wii.

Vivimos en una era digital donde la distribución física está perdiendo terreno… y esta es una oportunidad si así se aprovecha. Nintendo podría potenciar con un nuevo perfil -con aire fresco- una nueva relación (opcional) entre juegos y su uso/interacción con la web, lo que potenciaría con ganas su catálogo eShop y de clásicos a través de la consola virtual, dando con ello empuje al uso real de la Wii U y a su conexión a la red de redes. Nintendo debe dejar de hacer lo mismo que ha hecho hasta ahora con la Wii U y dar más, entregar incentivos que inviten a las empresas desarrolladoras a dejar de hacer ports de los mismos juegos que llevan meses o años en consolas de la competencia (Mass Effect 3, Sniper Elite V2, etc.). Eso no alienta poderosamente a ningún consumidor.

No hay que olvidar a la portátil 3D regalona de Mario. La Nintendo 3DS consolidó su lugar en un mercado que le resulta tremendamente hostil y la compañía japonesa debe, como mínimo, continuar el buen camino ya recorrido. Seguir anunciando juegos que cuenten con una importante fanaticada, sagas, una que otra sana apuesta, propuestas consolidadas y el regreso de clásicos con mejores gráficas y completamente en 3D son elementos que han sido recibidos de buena manera por los jugadores. Por otro lado y tal como la PS4 intenta dar oxígeno a la PS Vita, la 3DS podría de alguna manera hacer lo mismo con la Wii U para potenciar el uso de ambas plataformas.

Si Nintendo está concentrando sus esfuerzos, entonces debe hacer que cada movimiento sea óptimo, cuente, genere consecuencias positivas, valga la pena. No puede darse el lujo de volver a trabajar en anuncios y servicios como TVii, que poco y nada de gancho comercial o trascendencia han generado. De fallar, Nintendo no desaparecerá ni se irá a la quiebra de manera automática, pero literalmente podría haber lanzado un nuevo Virtual Boy (una plataforma cuya trascendencia fue bastante breve) que genere un impensado valle entre la Wii y la plataforma que vendría después de la Wii U.

Por sobre todas las cosas, Nintendo necesita demostrar que sabe cuál es su norte, que sabe cómo entregar lo que sus plataformas y usuarios piden. Nintendo debe dejar esa actitud pasiva (que al menos, así luce mediáticamente) frente a la situación de la Wii U. Por el bien de la compañía, de sus fans y de la sana competencia, sería bueno que esto sucediese… pero en vista de lo hecho por Nintendo desde la pasada E3 a la fecha, el escenario es completamente incierto.

Sin embargo, repito: no espero nada. Quizás llegar con expectativas hace que las sorpresas puedan ser grandes. Nintendo, haga lo suyo. Sorpréndame. Sorpréndanos. Su fanaticada lo merece y la paciencia se agota.