Una empresa privada quiere patentar genes que provocan cáncer uterino y de senos

Una empresa privada quiere patentar genes que provocan cáncer uterino y de senos

Argumentan que el descubrimiento de esos genes le adjudican la pertenencia y los derechos de explotación. Según los especialistas "esta empresa no puede patentar como propio algo que no inventó sino que ya estaba en el cuerpo humano".

¿Cuál es el límite en el salvaje y especulador mundo de las patentes? Quizás se hayan preguntado esto los asesores del laboratorio de biotecnología Myriad Genetics al presentar la idea de registrar como propios, genes humanos que provocarían algunos tipos de cáncer.

Esta iniciativa podría dar pie al comienzo del Copyright Genético, un precedente importante pero peligroso, ya que a pesar de los miles de millones de dólares que invierten los laboratorios en desarrollo de medicamentos y curas para enfermedades, también está involucrada la ética y la salud de las personas.

El laboratorio estadounidense descubrió y aisló los genes BRCA 1 y BRCA 2, relacionados con el cáncer intrauterino y de senos. Este trabajo derivó en cuestiones comerciales para poder difundir y vender esta cura, lo que exigió el patentamiento y registro de los descubrimientos, con la consecuente potestad para investigar, diagnosticar y explotar monopólicamente y por 20 años un gen humano, lo que generó una ola de protestas.

Acá el problema no radica en las patentes en sí, sino en lo que se está patentando, algo que a pesar de que es único en cada ser humano, pretende ser englobado en un único nombre para así proteger el patrimonio de su descubridor. De esta forma, en caso de necesitar esa cura sólo dependeríamos del diagnóstico de las herramientas desarrolladas por Myriad Genetics, sin poder contar con una segunda opinión o esperar que otras empresas avancen sobre ese mismo desarrollo.

Aunque suene descabellado, el Copyright genético podría llegar a ser un vacío legal como el que permitió algo tan ridículo como vender terrenos en la Luna.

Las críticas llueven de todas partes. Desde el laboratorio Myriad, su presidente, Mark Capone dice que el arduo trabajo e inversión que les llevó el descubrimiento no debería ser expuesto a que cualquier otro competidor lo explote sin restricciones. Sin embargo, los especialistas consideran que lo que argumenta Myriad es algo tan ridículo como que alguien pretenda patentar a su nombre el hígado humano porque fue quien sacó el primer hígado del cuerpo de una persona.

Los abogados del laboratorio aseguran que el procedimiento es algo tan normal como fabricar un bate de béisbol sacando la materia prima de un árbol. Pero el profesor de leyes Rochelle Dreyfuss de la Universidad de Nueva York afirma que “este argumento es tramposo ya que, por más trabajo y dinero que Myriad invirtiera, el gen ya estaba ahí cuando lo encontraron, no que fuera creado y menos inventado por ellos”.

Además de la cuestión ética, el trasfondo comercial es evidente. A pesar de que para los expertos una prueba para confirmar que una persona posee los genes BRCA1 y BRCA2 (y podría ser una potencial portadora de cáncer uterino o de senos)  no cuesta más de US$200, el laboratorio Myriad la cobra US$3.000.

¿Qué precedente podría sentar un hipotético éxito de Myriad en el patentamiento de un gen? Desde algo tan simple como un monopolio económico para la cura de este tipo de cáncer hasta un futuro donde las grandes empresas de investigación decidan quién puede curarse y quien no, algo bastante macabro pero para nada imposible.

Link: Compañía privada busca patentar genes que provocan cáncer uterino y de senos (pijamasurf)