La falacia del "Puesto de Limonada"

La falacia del "Puesto de Limonada"

No está bien estereotipar a las personas exitosas, implicando además que para alcanzar el éxito tú también tienes que ser como ellos.

Ryan Chacon (@ryanchacon) es el fundador de Stupil.com y es parte de Start-Up Chile. 

¿Has leído alguna vez un artículo sobre un empresario exitoso? Sea que hablen de un millonario/billonario o del dueño de  la próxima startup exitosa, pareciera que cada artículo menciona el “espíritu empresarial” que esta persona exitosa tuvo desde su niñez. Generalmente se hace referencia a un puesto de limonada, o tal vez narre que esta persona vendió caramelos en la escuela, diarios entre sus vecinos, etc.

En los textos de este tipo, el autor pone en contexto el éxito actual de su entrevistado diciendo algo como: “Todos sabían que él iba a ser exitoso, porque desde muy joven tuvo su propio negocio: un puesto de limonadas”. Por favor. Todo niño alguna vez tuvo su propio “puesto de limonadas” o algo parecido, pero eso no necesariamente quiere decir que cada niño al crecer será un empresario exitoso. Los niños a cierta edad "emprenden" porque piensan que es entretenido pintar y martillear para hacer carteles, es divertido gritar fuerte para atraer clientes, y es atractivo ganar algo de dinero para ponerlo en sus alcancías, pero eso es todo. Por ejemplo:

Una amiga mía tenía su propio negocio en el colegio. Con tan sólo 8 años, ella compraba materiales escolares con su propio dinero… y luego los vendía a menor precio en su propio “puesto”. Una genia.

Decir que una persona es exitosa actualmente porque ha tenido o mostrado “características empresariales” desde joven es bastante complicado. ¿Cuáles son exactamente esas “características empresariales” que deben verse desde temprano? ¿La capacidad de correr riesgos? ¿Persistencia? ¿Creatividad? ¿Pasión? ¿Fuerte criterio ético? Estamos hablando de niños. Ellos no están arriesgando nada; no están dejando de lado el colegio, o un puesto de trabajo, o arriesgando estabilidad financiera para empezar un negocio. Ellos son persistentes y confiados porque no conocen otra cosa, y porque sus padres están ahí para ayudarles. Los niños tienen personalidades muy obsesivas, tienen una idea y persisten hasta que se aburren. Eso es en uno o dos días.

Los periodistas deberían parar con el estereotipo del “puesto de limonada”. No hay características personales que puedan predecir el éxito. No hay “características empresariales” que toda persona deba mostrar temprano para poder alcanzar el éxito. Es cierto, uno no puede ser la persona más floja del mundo y esperar lograr algo sustancial sin poner algo de trabajo y esfuerzo. Hay personas que confían en sí mismas y que son exitosas y otras que no lo son. Hay personas creativas y apasionadas que son exitosas y otras que no lo son.

No está bien estereotipar a las personas exitosas, implicando además que para alcanzar el éxito tú también tienes que ser como ellos. Esto provoca que las personas traten de desarrollar estas características y mostrarlas, bajo el supuesto de que ser de una manera trae la grandeza… y en este proceso pueden dejar de ser ellos mismos. Con este estereotipo muchos comienzan una aventura lejos de la persona que son y terminan sacrificando las mejores cualidades que ya poseen. Por ejemplo, ellos pueden sacrificar creatividad innata por una forzada determinación, cuando la creatividad ha sido su más fuerte rasgo y que le podría haber dado una mejor oportunidad  para alcanzar el éxito.

Cuando los reporteros crean estereotipos de los emprendedores exitosos, lo que hacen es crear a una persona idealizada que añade presión a quienes quieren iniciar sus negocios. ¿Quién es el indicado para decir qué es lo que hace a una persona exitosa? ¿Quién es el indicado para decir a qué edad se puede empezar un negocio y convertirse en empresario? Tu potencial de éxito no tiene fecha de vencimiento, no aceptes que te convenzan de lo contrario. Mientras antes dejemos de estereotipar al perfil del emprendedor y aceptemos la diversidad que existe entre los que son exitosos, más pronto podemos empezar a generar confianza en potenciales emprendedores. Cuando esto pase, realmente creo que mejores cosas vendrán y podremos empezar a ver un  crecimiento en la innovación como nunca se ha visto antes, y junto con ello  veremos el nacimiento de una clase diferente de empresarios.