Europa toma medidas de preparación para afrontar una eventual tormenta solar de gran magnitud

Europa toma medidas de preparación para afrontar una eventual tormenta solar de gran magnitud

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Europa ha puesto en marcha su primer Centro de Coordinación Espacio-Clima, para prepararse ante la ocurrencia probable e incierta de una tormenta solar de mediana o alta intensidad, que podría causar serios daños a los sistemas eléctricos y electrónicos, incluyendo centrales eléctricas, equipos de telecomunicaciones, ordenadores, vehículos de transporte y satélites.

Las tormentas solares de gran magnitud, son actualmente una de las mayores amenazas para nuestro modo de vida moderno. Una tormenta lo suficientemente grande puede cortar de un solo golpe, toda la Internet del mundo, las líneas telefónicas, la televisión y los transportes por un buen tiempo.

La humanidad depende mucho de la electricidad para realizar negocios y dar marcha a la economía. Si se presentara un fenómeno de esta magnitud, nos encontraríamos todos en una situación desesperada.

Se podrían tomar algunas precauciones para proteger nuestros equipos electrónicos más valiosos y salvaguardar nuestra información digital. Pero para que esto funcione a una escala más grande, necesitamos desarrollar un sistema de alerta temprana.

El director de la división Espacio-Clima de la Agencia Espacial Europea (ESA), Juha-Pekka Luntama, explicó la gravedad de las consecuencias que una tormenta solar podría producir: “Un piloto siempre puede aterrizar su avión porque puede optar por otras alternativas si no tiene acceso a los satélites de navegación. Pero si se le presenta una perturbación seria, en el momento equivocado, sin preaviso, eso sí que sería muy peligroso. “

Incluso una pequeña falla en el sistema electrónico a bordo de un satélite GPS puede producir una lectura errónea de los instrumentos de vuelo, e informarle al piloto de que el suelo está mucho más abajo de lo que realmente está.

En 1859, una inmensa eyección de masa coronal envió una oleada eléctrica a través de las líneas telegráficas internacionales, causando incendios y la electrocución de muchos operadores.

Un equivalente moderno sería que nuestros satélites serían aniquilados, los grandes transformadores quemados y ocurriría una serie de apagones en cascada por todo el mundo.

Luntama explica que aunque estos casos de tormenta de gran magnitud son muy raros, ocurren cuando se da el máximo solar, período de mayor actividad en el ciclo solar y es justamente el punto en que nos encontramos actualmente. Es por ello, que la ESA ha puesto en marcha su primer centro de coordinación meteorológica solar (un centro similar existe en los Estados Unidos).

Mediante la observación permanente de la actividad solar, el centro podría recibir una señal de alerta de 17 a 48 horas entre la detección de la tormenta que se avecina y los primeros efectos que se sentirían en la Tierra. Durante ese lapso de tiempo precioso, podrían apagarse los satélites, cerrar el tráfico aéreo y apagar los generadores para reducir la sobrecarga en la red eléctrica. Incluso los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional tendrían que tomar medidas de precaución. Con el sistema de alerta, tendrían el tiempo suficiente para refugiarse en las partes protegidas de la estación.

El nuevo centro meteorológico entamará un diálogo con varias universidades, instituciones y empresas, para centralizar los conocimientos y definir las mejores acciones preventivas a realizar.

Aquí un video con una muestra de los que es una tormenta solar de regular magnitud. Estas imágenes impresionaron a científicos de la NASA hace poco.

Link: Europe takes solar storm preparedness measures (vr-zone.com)

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