Kickstarter no matará Hollywood, pero si salvará a algunos fans

Kickstarter no matará Hollywood, pero si salvará a algunos fans

La película de Verónica Mars será una realidad gracias a un proyecto para recolectar dinero a través de esta plataforma de crowdsourcing.

Soy un fan. Tú eres un fan. No fanáticos, pero si grandes entusiastas. Puedes ser un fan de una marca de móviles, de un club de fútbol, quizá hasta puedes ser fan de un joven “cantante” canadiense de menos de veinte años, pero si hay algo que el fan o el entusiasta es, sin duda sería persistente.

Acabamos de ver como va a ver la luz del día una película basada en la serie Veronica Mars. Una serie que jamás he visto aunque me la han recomendado muchas veces mientras se emitió. No era de mi interés, pero sin duda había algo que me quedó claro: Tenía una base de fans increíblemente fiel. Llámalo flechazo internacional por Kristen Bell, da igual, es interesante como el fenómeno fan o entusiasta puede hacer volver a la vida algo como una serie en un formato película, gracias a unas herramientas digitales, saltándose por completo a una maquinaria como es Hollywood, tan poco amiga de las nuevas tecnologías y nuevos negocios.

Los actores principales de Veronica Mars aparecieron en un vídeo de un proyecto Kickstarter para crear la película de la serie. Se necesitaba unos dos millones de dólares aunque dejaron claro que se necesitaría mucho más después, y que llegar a la meta de ese par de millones de dólares no debía desanimar a dejar de donar dinero. Dos millones de dólares es muy poco dinero para una película en Hollywood. Para un film independiente con pocos recursos está bien, pero está claro que cuanto más dinero tengas en el bolsillo, podrás pagar un buen equipo técnico, material, director de cinematografía o incluso cosas como mejores localizaciones o mejores colaboraciones de actores. El dinero en el cine y la televisión lo es todo, cuanto más tengas mejor producto podrás hacer y mejores expertos y profesionales podrás contratar.

Esperar una buena película con tan poco presupuesto es irreal, si eres fan de esta serie no quiero ver tus sentimientos arrancados de tu corazón, porque en este negocio y teniendo en cuenta la producción anterior de la serie, tienes que ser realista.

Cuando las herramientas digitales atacaron Hollywood

Me alegra especialmente ver como con unas pocas herramientas digitales se puede dar un giro de 180 grados en un mundo tan poco atractivo a la innovación digital como es Hollywood.

Foto jenniferwlopez/Instagram

Aunque YouTube ha sido la primera herramienta que verdaderamente ha permitido a que muchos creadores puedan compartir y hacer dinero con sus producciones, lo cierto es que para un proyecto mayor y más importante como una película faltaba una principal arma: el dinero.

Indiegogo, Kickstarter o la recién llegada Funddy van a permitir saltarse el paso para buscar un productor con capital. Los creadores tan solo van a necesitar publicar una idea, unos cuantos bocetos o producciones básicas y después tan solo esperar a que su proyecto se haga viral y captar dinero de donaciones.

La segunda parte importante que permite saltarse a Hollywood es la distribución. Aunque no lo parezca, es una parte crucial, porque puede que para el fan le sea relativamente fácil encontrar la película online, pero si se quiere tener una ganancia, necesitas poder distribuir la película de forma fácil, sencilla, multiplataforma y además que te permita poner un precio lo suficientemente bajo para cautivar a los indecisos.

En cuanto a plataformas de distribución hemos visto de todo, por ejemplo como el humorista Louis C.K. logró hacer mucho dinero poniendo un espectáculo suyo por tan solo cinco dólares en su web. Ahí tenemos un modo de distribución sencillo y fácil, pagas una pequeña cantidad y ya te puedes descargar el vídeo para siempre, sin DRM, es para ti y puedes guardarlo en tu ordenador, en tu tablet o en tu móvil.

El problema es que la distribución personal cuesta dinero, tienes que tener una plataforma de pago, una página y materiales que tienen que ser diseñados, desarrollados y subidos a algún sitio. Hablamos de desarrolladores, diseñadores y de una infraestructura para alojar una web y un CDN para alojar los archivos más peasados. Pero las herramientas digitales con las que contamos hoy en día pueden hacer esta tarea más sencilla y sobre todo, económica.

Los peligros de la producción colaborativa

Sí, Kickstarter ha dado grandes productos pagados inicialmente por unas miles de personas que estaban encantadas con el proyecto. Pero en el momento que pones un dólar, diez, o mil dólares en un proyecto en el que se está financiando de esta forma corres el riesgo de encontrarte con una decepción.

En el momento en el que inviertes te conviertes en partícipe de un negocio, que como todos los negocios, pueden fallar. No existen garantías de viabilidad aunque se llegue al mágico número que se muestre en un proyecto de crowdsourcing, y es el gran reto para este mundo, que aunque existan 999 decepciones, siempre habrá un caso de buen producto, bien desarrollado y que cumple las expectativas.

Ya me gustaría que existiese una campaña para devolver a la vida a otras series míticas canceladas precipitadamente, por ejemplo Firefly, pero hay veces que es mejor pasar la página, porque aunque existan herramientas ahora para producir, comercializar y llegar a un público sin pasar por productoras de Hollywood, es mejor tener un buen recuerdo de lo que fue, que lo que va a llegar acabe siendo un fracaso.