Investigadores intentan medir la censura en China examinando Weibo

Investigadores intentan medir la censura en China examinando Weibo

30% de los mensajes con palabras no permitidas en la red social fueron eliminados antes de que se cumplieran 30 minutos de su publicación.

Un grupo de investigadores encabezados por Dan Wallach en la Rice University en Texas publicaron un detallado estudio sobre la censura en Weibo, una versión china de Twitter, lanzada en 2010. El equipo intentó reconstruir el proceso de censura que siguen las autoridades chinas para controlar esta red social, y así evaluar los posibles costos que implica para el gobierno.

Weibo tiene unos 300 millones de usuarios que envían 100 millones de mensajes al día a una tasa de 70.000 por minuto. Gran parte del contenido en Weibo no es censurado antes de que salga publicado, sino después. Los investigadores comenzaron juntando las publicaciones de un grupo de usuarios una vez cada un minuto. Luego volvieron a revisarlos periódicamente para observar si es que alguno había desaparecido, y cuándo había dejado de estar disponible.

Hacer esto para todo Weibo es imposible, de modo que Wallach y sus colegas pasaron primero algo de tiempo buscando usuarios cuyos posts parecieran ser borrados más frecuentemente que al resto, asumiendo que estos usuarios serían probablemente censurados con mayor frecuencia en el futuro. Al final terminaron con una muestra de 3.500 usuarios, observados por un periodo de 15 días durante el año pasado, y donde los investigadores descubrieron 4.500 posteos borrados al día, o 12% del total.

No todos los artículos borrados fueron por censura, debido a que algunas personas borran sus propios artículos. Sin embargo, los investigadores descubrieron que cuando un mensaje fue eliminado por el gobierno, aparecía el mensaje “permiso denegado”, en lugar de “el mensaje no existe” que aparece cuando uno borra sus propios posteos.

Los investigadores se enfocaron entonces en los mensajes que provocaban la advertencia de “permiso denegado”. Los resultados que obtuvieron son los siguientes:

  • 5% de las eliminaciones de mensajes ocurren en los primeros 8 minutos de vida del post
  • 30% de las eliminaciones ocurre entre 5 y 30 minutos de la publicación
  • 90% de las eliminaciones ocurren antes de que se cumpla un día de vida del mensaje

Ahora, ¿cómo logran esta alta tasa de censura en tan poco tiempo, considerando la enorme cantidad de mensajes que se envían?

Wallach y sus colegas suponen que la propia Weibo debe estar censurando los mensajes prácticamente en tiempo real, para poder eliminar los mensajes infractores a los pocos minutos de la publicación. Si un censor promedio puede escanear 50 mensajes por minuto, eso requeriría 1.400 censores en todo momento para vigilar los 70.000 mensajes que aparecen por minuto. Si trabajan en turnos de 8 horas, eso implicaría tener 4.200 censores contratados al día para hacer el trabajo.

Lo más probable es que exista algún tipo de filtro automático para palabras clave, que lance alertas a los censores cuando aparece una de las palabras de la lista. Según Wallach, las autoridades además vigilan más de cerca a quienes tengan un historial de censuras previas (como el grupo que juntaron los investigadores), asumiendo que es más probable que publiquen contenido prohibido.

Los mensajes censurados incluyen frases como “apoyo a los rebeldes sirios”, “abuso de la política de un solo hijo”, “escándalo sexual” o “sexo grupal”.

Los investigadores también analizaron si existe la censura previa a los mensajes que serán publicados, sugiriendo que es posible. El 1 de agosto de 2012, intentaron enviar un mensaje incluyendo las palabras “secretario del comité político y legislativo”, y les apareció una alerta que señalaba “Lo sentimos, este contenido viola las ‘reglas de regulación de Sina Weibo’ o una regulación o política relacionada, esta operación no puede ser procesada. Si necesita ayuda, por favor contacte al servicio al cliente”.

El estudio de Wallach y sus colegas no resuelve todas las dudas, aunque es muy interesante para hacerse una idea de la maquinaria existente para el control de Internet en el gigante asiático.

Link: Computer scientist measure the speed of censorship on China’s Twitter (MIT Technology Review)