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MWC13: Nokia Lumia 520 [A Primera Vista]

Barato no significa malo. Nokia y su propuesta para masificar Windows Phone 8 es un agresivo contendor dentro de un mercado donde otros equipos basados en Android no pueden ofrecer una buena experiencia. Nuestras impresiones, acá.

La llegada de la línea Lumia con equipos de prestaciones destacables a precios más económicos ha marcado la agenda de Nokia en Mobile World Congress. Con diseños revisitados y novedades relacionadas con software más que con hardware, la finlandesa apunta a llevar las bondades de Windows Phone 8 a nuevos puntos de precio, mercados ignorados por el avance de la tecnología móvil que hoy tienen acceso a conjuntos baratos y poderosos.

Lejos del Lumia con cámara de 41 MP y del súper smartphone que muchos analistas creían que llegaría durante la cita en Barcelona, encontramos al Lumia 520. Peligrosamente cerca del valor de Asha, el WP8 de entrada que tanto esperábamos ya se ha vuelto una realidad, y soprende en términos de prestaciones que — aunque limitadas — siguen siendo interesantes.

A Primera Vista, el Lumia 520 muestra un claro cambio en materiales en comparación con el resto de la gama. Su material es opaco y algo poroso, pero igualmente sólido y muy resistente. Su diseño también es mucho más minimalista que los de el resto de la línea, restando elementos y convirtiéndole en un terminal muy sobrio… Al menos en este tema específico, porque en colores el Lumia 520 es colérico y muy llamativo.

Además es liviano. Muy liviano. En la mano parece de juguete, y al tacto ofrece una sensación algo incómoda debido a lo mismo. Quizás sea culpa mía, pues acostumbro llevar móviles pesados — y porque antes jugué un rato con el Lumia 920, que no es ningún peso pluma — pero es ideal para aquel que gusta de equipos ligeros.

Sin flash, el 520 porta una cámara de 5MP que raya en lo mediocre, pero es más que suficiente dentro de su punto de precio, aunque el valor agregado de su apuesta está en los llamados “lentes” que por software integran nuevas funciones fotográficas. Nokia se luce aquí, y entrega la misma cantidad de opciones en toda su gama, incluyendo al más barato de su serie.

Su pantalla de 4 pulgadas es correcta, pero igualmente deja mucho que desear en términos de resolución. Todo lo demás es como si hubiese sido sacado del Lumia 920 y permeado hacia los modelos más reducidos en características.

¿Por qué es interesante el Lumia 520? Bueno, principalmente porque democratiza el acceso a características que son relevantes para el usuario sin importar la gama del equipo en cuestión. En este caso, Lumia 520 es un gran producto que debería ayudar a masificar de forma definitiva Windows Phone 8, ayudando a crear masa crítica y entregando tanto a desarrolladores como fabricantes el soporte que necesitan para seguir impulsando un ecosistema que hasta el día de hoy no parece despegar en propiedad.

Tengo mis dudas respecto a si existen algunas aplicaciones que no correrán de forma correcta — o de plano, no correrán — en este teléfono, pero con la oferta de aplicaciones que tanto Microsoft como Nokia se han encargado de integrar en estos equipos, no cabe duda que este teléfono en particular puede ser una de las grandes revelaciones de 2013 a nivel de ventas en un segmento al que casi nadie parecía darle mucho amor, y que hoy ya tiene gran cantidad de competidores muy bien preparados.

Lumia 520 es la encarnación de todo lo que hemos visto en MWC: Equipo barato, bueno y de respetables características con distribución mundial. Bien ahí, Nokia. No podemos esperar para poder realizar un W Labs en condiciones de vida real.

Nos han asegurado que — al menos por ahora — los Lumia no amenazan a los Asha. A pesar estar cerca, los USD $50 que los separan son garantía de una separación clara entre ambas gamas de equipos. ¿Cuánto tiempo se mantendrá así? Asha está vendiendo muy bien en países en desarrollo, pero un smartphone con todas las de la ley por un poco más de dinero podría ser un gran incentivo para el público… Las dudas quedan ahí, y serán resueltas durante el año.