Stratasys seguirá vendiendo impresoras para crear armas, pero a empresas

Stratasys seguirá vendiendo impresoras para crear armas, pero a empresas

Aunque el proyecto que pretendía crear armas caseras impresas en 3D no podrá tener una de estas impresoras, no significa que no se usen para crear armas de fuego.

Esta semana, nos enteramos de que la impresora que se usaría para imprimir armas caseras en 3D fue decomisada, suspendiendo la operación del proyecto “Wiki Weapon Project” en Estados Unidos. Sin embargo, esto no significa que nos hayamos librado de la posibilidad de imprimir armas en 3D.

De acuerdo a lo que publica Wired, la empresa Stratasys, que fabrica las impresoras, está trabajando actualmente con grandes empresas productoras de armas, entre ellas Knight’s Armament Company y Remington Arms. Una presentación de enero de 2010 afirma que uno de los puntos importantes de venta serían los mercados “aeroespacial y de defensa”, discutiendo generar lazos más cercanos con la industria militar y de defensa.

Stratasys también expone en una feria de armas en Las Vegas. Aparentemente varias pistolas actuales tienen partes plásticas que fueron fabricadas por los equipos de la empresa. Sin embargo, eso no significa que la compañía pueda venderle a particulares. Para el decomiso, la compañía argumentó que Cody Wilson, el sujeto detrás del proyecto, no tenía una licencia como fabricante de armas.

Pese a esto, en Estados Unidos es legal fabricar (pero no vender) armas caseras. Según Wilson, él no pensaba vender el arma, sino crear un prototipo y compartir los planos en internet para que cualquiera pudiera hacerlo en su casa (si tiene acceso a una de estas impresoras).

Hay una ley en ese país que puede haber ilegalizado las armas producidas de esta manera, que criminaliza las pistolas que no se pueden detectar en un aeropuerto por ejemplo, porque no tienen metales, aunque se excluyen prototipos para agencias como la CIA.

Esto podría significar que la CIA ya tiene armas de plástico indetectables, y que empresas fabricantes de armas están produciendo pistolas de esta manera, pero que no las comercializan, sino que están almacenadas.

Como sea, las impresoras 3D para crear armas son un escenario nuevo y peligroso que quizás no muchos previeron cuando apareció esta tecnología. A las empresas les resulta conveniente porque es más rápido y fácil crear prototipos, y porque aceleraría la fabricación de piezas. Al mismo tiempo, es una tecnología que de a poco se está masificando y llegando a los hogares, donde podríamos imprimir cualquier cosa. Stratasys detuvo el plan de Cody Wilson, pero nada garantiza que en el futuro sea posible descargar un plano e imprimir algo que puede resultar letal.

Link: 3D printer company sells to gun companies, but not desktop weponeers (Wired)