Guerra de Patentes: Google y Apple gastaron más dinero en patentes que en I+D en 2011

Guerra de Patentes: Google y Apple gastaron más dinero en patentes que en I+D en 2011

El New York Times relata que Steve Jobs afirmó cuando se lanzó el iPhone que "si alguien puede imaginarlo, debemos patentarlo".

La actual guerra de patentes en la industria tecnológica ha obligado a las empresas a prácticamente refugiarse en un rincón y comenzar a patentar todo lo que se mueve para evitar nuevas demandas legales. Según una polémica columna del New York Times, por primera vez el año pasado, las dos compañías de tecnología más valoradas, Google y Apple, gastaron más dinero en patentes que en investigación y desarrollo.

Esto significa que los dos gigantes tecnológicos gastaron más dinero el 2011 en resguardar, defender y patentar sus invenciones existentes, antes que en crear cosas nuevas. Esto es un grave precedente ya que las compañías están usando el sistema de patentes como armas para atacarse antes que convencer a consumidores con productos nuevos e innovadores.

Algunos expertos aseguran que esto es debido a que el sistema de patentes estadounidense se creó para un mundo mecánico, algo completamente inadecuado para el mundo digital de hoy en día, donde una oficina de patentes aprueba softwares con vagas descripciones de algoritmos, o métodos para hacer negocios, sin entrar en detalles de cómo operan estos programas.

El Juez Richard Posner, académico y una de las voces más relevantes y críticas sobre el sistema de propiedad intelectual, afirmó que hay “un completo caos. Los estándares para otorgar patentes son demasiado flexibles“.

Como resultado, algunas patentes abarcan temas tan amplios que permiten a sus dueños demandar a muchos productos que parecen no tener ninguna relación, afectando a los consumidores en forma de menor variedad de productos y a precios más altos.

La columna incluso relata que el 2006, en los días previos al lanzamiento del primer iPhone, Steve Jobs reunió a todos sus ejecutivos de alto rango y les dijo “vamos comenzar a patentarlo todo“.

La consejera general de Apple hasta ese año, Nancy R. Heinen, asegura que la actitud del difunto fundador de Apple era que “si alguien puede imaginarlo, debemos patentarlo, incluso si nunca lo vamos a fabricar. Es una herramienta de defensa“.

Al poco tiempo, los ingenieros de Apple comenzaron a realizar reuniones mensuales con abogados de patentes donde describían vagas ideas, o sutiles modificaciones a productos ya existentes, en las que los abogados decían “esa es una patente, esa otra también, y esa“, etcétera.

Las solicitudes de patentes por parte de Apple se han multiplicado prácticamente por diez en la última década. La compañía ha patentado el zoom con dos dedos, usar imanes para sujetar la cubierta de un tablet, e incluso Steve Jobs patentó personalmente las murallas y escaleras transparentes de las tiendas de Apple.

Piensa en los miles de millones de dólares que se han ido por el wáter“, afirmó Nancy R. Heinen. “Es una mala señal acerca de a dónde se dirige la industria cuando los abogados de patentes se vuelven estrellas de rock“.

La columna también habla de un informe de la Universidad de Stanford, el que señala que en los últimos 2 años se han gastado más de US$ 20.000 millones en litigios y compras de patentes sólo en la industria de los smartphones. Una cifra insostenible que terminará perjudicando aún más a los consumidores.

Links:
The Patent, Used as a Sword (New York Times)
Skewed Priorities: Apple and Google Spent More on Patents Last Year Than They Did on R&D (Geekosystem)